‘Puedo todo’ ...y quiere más

Pablo porta el uniforme de policía con orgullo y prueba que no hay límites: quiere ser campeón paralímpico
30/08/2017 - 05:00

Armando Martínez

Desde hace cinco años Pablo Eduardo Ramírez Lemus, porta con honor, valor y probidad el uniforme de la Policía de Tránsito de la Ciudad de México, y lo hace con una misión, servir a la sociedad.

Desde pequeño, este hombre tiene dos pasiones que hasta hoy perduran: la de ser policía y manejar una  motocicleta.

Cuando apenas habían pasado unos meses de su alta en la policía capitalina, un accidente en motocicleta le provocó una lesión en su pierna izquierda. Fue intervenido varias veces hasta que perdió su extremidad. Recuerda que ese fue el único momento en el que lloró por su condición actual, porque erróneamente le dijeron que jamás volvería a subirse a una motocicleta.

 “Al principio no quieres aceptar la  ayuda, pero cuando realmente te aceptas a ti mismo y sabes quién eres y lo que eres, es cuando te abres, porque todos en algún momento de la vida necesitamos ayuda, tengamos o no tengamos discapacidad."

A sus 25 años, él asume su discapacidad como una forma de vida y no como una condena. Tenerla, dice, no lo hace una persona dependiente, al contrario se  desempeña igual o mejor que las personas que no la tienen.

Fiel creyente de que el cuerpo humano es la máquina perfecta, Pablo sabe que se puede adaptar a todo y lo ha comprobado. Para él, los límites son como los miedos: un espejismo, siempre y cuando tú decidas dejarlos.

“Puedo correr, puedo bailar, puedo manejar moto, puedo hacer todo, un poco más lento, pero puedo hacerlo."

Además de ser elemento operativo de la SSP- CDMX, Pablo Eduardo es deportista de alto rendimiento. Seleccionado en los equipos de remo, canotaje y atletismo, ya se prepara para los próximos Juegos Paralímpicos porque busca representar a nuestro país.

Su esmero le ha valido para que el Consejo Ciudadano de Seguridad Pública y Procuración de Justicia de la Ciudad de México y Secretaría de Seguridad Pública capitalina, lo apoyaran dotándolo de una prótesis para que siga compitiendo.

Hoy, para el policía Ramírez Lemus no hay límites, él no desea llegar a ser mando de la policía, lo que realmente quiere es ser un ejemplo y un líder dentro de la corporación, esa que le ha dado la oportunidad de continuar con su carrera policial, dentro del agrupamiento de Tránsito a través de funciones administrativas.

Dice que perder su pierna fue una lección, donde la mayor enseñanza fue entender que hay que disfrutar la vida como venga.

TUS COMENTARIOS