Mi mujer y su amiga tienen sexo, se me antoja

AlmaMar
27/02/2017 - 03:00

Tengo 43 años, soy soltero y actualmente estoy pasando por una etapa difícil: desde hace tiempo estoy desempleado y aunque sí lo he buscado, no he logrado conseguir trabajo y me urge obtener dinero. Siempre me ha gustado hacer ejercicio y gracias a eso me conservo sano y con un buen físico. Todos los domingos voy al parque para correr un poco, no lo niego, siempre me ha gustado exhibirme, me gusta usar shorts cortos y playeras ajustadas que hacen lucir mi cuerpo, eso es algo que me gusta y que ha llamado la atención de mucha gente, entre ellos varios hombres homosexuales. Hace algunos meses comencé a recibir propuestas de estos hombres para tener relaciones sexuales con ellos a cambio de dinero; como dije, hace tiempo no trabajo y por mi edad cada vez es más difícil conseguir empleo y me urge conseguir dinero. Nunca me he sentido atraído por personas de mi mismo sexo, pero la oferta que me hacen y la necesidad que tengo han hecho que me pregunte si tendría algo de malo aceptar lo que me ofrecen, y la verdad hasta me da algo de curiosidad experimentar cosas nuevas. ¿Qué consejo me das?.

Miguel Ángel, el ángel

La pregunta es difícil de responder. De entrada,  te diría que toda persona que se prostituye se mete dentro de un abismo intenso y que fácil, fácil no debe de ser. Si en este momento de tu vida tienes curiosidad de experimentar cosas nuevas busca mejor un novio que no pague por tus servicios, sino que te quiera echar la mano, elige a un compañero,  no a un cliente. Imagino que si estás tan bueno como dices, habrá una buena fila de galanes queriendo mostrarte las dulzuras de la homosexualidad. Vender tu cuerpo puede ser algo que a la larga te pese para crear una relación; por supuesto es un trabajo digno, pero se necesitan muchos, muchos huevos para no terminar devaluado y perdido.

Mi mamá comenzó a llevarse con una amiga lesbiana que la metió al círculo de mujeres que se acuestan con mujeres. A mí, su amiga no me caía mal,  al principio, pero ahora la odio, siento que se robó a mi mamá y no la puedo ver ni a mi madre, ni a su noviecita. Desde hace dos meses vivo incómoda con mi papá y con su esposa; lo único que quiero es volver a mi casa, pero su novia anda todo el día metida ahí. ¿Qué hago?

Pilla, la Celosilla

Es un error pensar que los hijos deben juzgar a sus padres y que les impongan el cómo vivir su vida. Si tu madre está contenta y plena debes aceptar su relación, no está en ti juzgarla. Ve preparando tu futuro para que no dependas de ninguno de tus padres, si lo prefieres busca una beca fuera de la ciudad o del país, un trabajo que te dé forma de ahorrar. Tu madre está contenta y acompañada, deja que se descubra y no te alejes de ella. Convive menos con su pareja, haz tu vida por las buenas... madre sólo hay una, te recomiendo amarla con todas sus imperfecciones.

Mi hermana anda con un wey que la maltrata, no le pega, pero le habla feo y para contentarla le hace regalos caros de bolsas, cosméticos y perfumes, que mi hermana le presume a sus amigas. Mi madre y yo ya le dijimos que no va a sacar nada bueno de esa relación, pero él ya la está convenciendo en dejar sus estudios y tenemos miedo de que tome una mala decisión; yo, por mi parte, lo único que tengo es ganas de madrearlo, ¿qué me aconsejas hacer?.

Beto, el Ojeto

Los golpes no arreglan nada, lo harás sentirse víctima. Muchas personas a cambio de regalos caros pierden la dignidad. Tu hermana es libre de hacer lo que le dé la gana, no lo olvides. La única manera de hacerla entrar en razón es que por sí misma se dé cuenta de que el tipo es un patán, exhíbelo, no te alejes de ella, habla mucho de lo que los une a ustedes dos, hazla pensar en lo que pierde una mujer que se vende por regalos.

Mi marido encontró en mi cajón un juguete sexual que me regaló hace tiempo una de mis hermanas. Ya le dije que es nuevo, ni pilas tiene; le juré que no lo he usado y que además, yo no lo compré, pero él no me cree, me tacha de degenerada y dice que ha perdido en mí la confianza de ser la que digo ser, incluso me quiere acusar con el padre de la parroquia. ¿Qué hago?

Josefina, la Fina

Aunque el consejo es un tanto drástico te diría que aproveches esta situación para alejarte de él de una buena vez. La confianza es un requisito indispensable en las relaciones de pareja, por otro lado,  no hay nada vergonzoso ni dramático en tener un vibrador, no eres menos mujer ni tampoco digna de no ser confiable. Si el párroco le da la razón, cambia de parroquia y acércate a un padre que te entiende y claro, ponle pilas a tu vibrador y utilízalo.

Hace unos días me enteré que mi mujer y su amiga ‘le ponen’. La verdad no me dieron celos,  sino ganas de verlas juntas en la cama, ganas de que me hagan el amor las dos, deseos de que me la chupen en sincronía. Para mí el que ella sea una bestia sexual abierta y animada me atrae más a ella, pero me molestó saberlo de manera indirecta y ni siquiera se lo he podido decir porque no sé cómo confrontarla... ¿Qué hago?

José, el Soñador

Abre la puerta de su confianza, dile que lo sabes sin acusarla ni avergonzarla. Crea un lazo donde ella pueda sentirse cómoda y dile que te gusta su libertad sin pedirle a cambio nada; si ella se siente comprendida y feliz te invitará a participar y cumplirás tu sueño, pero que no sienta que esa es tu intención principal.

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