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Neymar sufre su estancia en el PSG, propietarios frenan su salida

Está atado al París SG, donde la afición y sus compañeros ya no lo quieren por sus excesos

Neymar sufre su estancia en el PSG propietarios frenan su salida
Deportes 03/09/2019 14:08 Redacción Actualizada 14:10
 

Llegó al París Sain-Germain con la idea de brillar y ganar el Balón de Oro. Dos años más tarde Neymar ya no está a gusto y ha perdido buena parte del prestigio con el que aterrizó.

El jugador más caro de todos los tiempos ahora es víctima de su egoísmo, incapaz de encontrar la puerta de salida del París SG, distanciado de la grada y poco cercano a sus compañeros de equipo.

A partir de ahora necesitará de todo su talento para volver a situarse en el lugar en el que estaba cuando en el verano de 2017 llegó del Barcelona.

Su aventura en el PSG ha estado marcada por las lesiones, la falta de compromiso y, finalmente, el aburrimiento del club y de la ciudad.

Su desesperado intento de salida, frenado por las altas ambiciones de los propietarios cataríes del club, resumen el estado en el que se encuentra: atado a un capricho.

Su crédito en París está agotado y cada uno de sus pasos será analizado con lupa. Mucho tendrá que convencer para recuperar el corazón de unos aficionados decepcionados.

Neymar, que se creía todopoderoso, ha chocado con unos propietarios cataríes que ponen en segundo plano las cuestiones económicas y que están dolidos con él.

En el PSG, el brasileño ha ganado dos Ligas y una Copa de Francia, no ha conseguido que el club dé el salto de calidad en la Champions League. Eso es lo que esperaba el club cuando en 2017 pagaron los 222 millones de euros de la cláusula de rescisión de su contrato con el Barcelona.

Neymar ha ido dejando en París la imagen de un jugador egoísta y caprichoso, más preocupado por su propio destino que por el bien del club.

Sus viajes al carnaval de Brasil, las fiestas al estilo de una estrella del rock y las acusaciones de violación, dejaron al descubierto un estilo de vida poco apropiado para un futbolista. Y los fanáticos no pierden ocasión para abuchearlo.

Neymar mantiene el prestigio de ser un astro, pero debe reconciliarse con la afición, el club y sus compañeros para volver a ser el heredero de Messi y Ronaldo.

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