Abajo del ring

Julio César Chávez se habría drogado en baño del Papa Juan Pablo II

El boxeador visitó El Vaticano en 1994 y se metió al baño del Papa Juan Pablo II a drogarse, narra su hermano
Redacción
19/10/2018 - 11:56

Por Diódoro Calles

El ídolo mexicano Julio César Chávez habría inhalado cocaína... ¡en el mismísimo baño personal del Papa Juan Pablo II!, según la biografía “Julio César Chávez: La verdadera historia”, narrada por su hermano Rodolfo, pero escrita por Javier Cubedo.

El libro, que tiene un precio de 249 pesos, consta de 248 páginas y es editado por Penguin Random House, habla de la difícil infancia del mejor peleador de su tiempo libra por libra, así como de su ascenso y descenso en el boxeo y su vida abajo del ring.

Pero lo que más llamó la atención es la anécdota de la droga, porque de haber sido así, como lo narra su hermano y entrenador de toda la vida, entonces sí que JC se dio un ¡santo jalón!

Se cuenta que el más grande pugilista que ha tenido México hasta el momento, se fue de vacaciones en 1994 a Europa tras su derrota ante Frankie Randall; momento que aprovechó para ir al Vaticano y visitar a su Santidad en la mismísima Santa Sede en Roma.

“¡No! ¡No quiero ir no’mas a misa! ¡Quiero ver al Papa de frente, quiero que me reciba en El Vaticano en privado!.. Hablen con quien tengan que hablar, quiero ver al Papa”, ordenó en ese entonces el peleador a su equipo de trabajo.

Luego de hacer auténticos milagros para obtener la cita, esta se dio.

“Bienvenido, Julio César. Es un honor para mí que me honres con tu visita, hijo”, fue lo que le expresó el Papa al recibir al entonces boxeador. “Me encantan tus peleas, eres un digno representante de tu deporte y tu país”, añadió Juan Pablo II.

LO INESPERADO. Entonces y de manera por demás increíble, Chávez habría aprovechado para decirle: “¿En serio? Oiga, está bien bonito todo aquí. ¿Puedo ver su recámara?”, para luego pedirle permiso para entrar a su baño privado.

“Discúlpame, Diosito. Perdóname”, habría dicho Chávez entre dientes antes de entrar. 

Luego viene una narración de Rodolfo, quien asegura: “mi hermano sacó de su pantalón un papel que envolvía cocaína, la distribuyó sobre el mármol para después inhalarla, dejando completamente limpia el área del lavamanos. Julio jaló la palanca del excusado para que pensaran que entró al baño y no por otra cosa”.

Lo cierto es que a lo largo de su carrera y de su vida privada, son muchos los mitos y leyendas que se han tejido en torno al peleador nacido en Ciudad Obregón, Sonora.

(Foto: Archivo El Gráfico)

 

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