UN BUEN PERDEDOR

José Cardozo fue el inicio del fracaso para Chivas

No extraña entonces que el estratega ahora lleve apenas cuatro triunfos, cinco empates y seis caídas con las Chivas, para un catastrófico porcentaje de 19 por ciento de rendimiento

(Foto: Archivo El Gráfico)
Deportes 06/11/2018 13:34 Redacción Actualizada 13:40
 

Por Dante Guerra

Las Chivas no tienen remedio. Aunque aún no están oficial ni "matemáticamente" eliminadas de la Liguilla, es un hecho que se quedarán sin fiesta grande. Se veía venir, era un fracaso cantado desde antes de iniciar la temporada. Y empezó con la contratación de José Cardozo, un técnico habituado a perder.

Hay una crisis financiera en el club Guadalajara, misma que ya hicieron extensiva al plano futbolístico al apostar por un estratega con pésimos números: En sus últimos equipos, el número de derrotas que cosechó Cardozo desde el banquillo es alarmante.

No extraña entonces que el estratega ahora lleve apenas cuatro triunfos, cinco empates y seis caídas con las Chivas, para un catastrófico porcentaje de 19 por ciento de rendimiento. 

Tampoco es que su antecesor estuviera mejor, porque Matías Almeyda se fue del Rebaño Sagrado luego de dos torneos mediocres. En el Clausura 2018 terminó con apenas el 14 % de efectividad, al sumar apenas tres victorias en 17 fechas.

Un semestre antes, Matías también fracasó con un 17%, al cosechar sólo cuatro triunfos, por seis igualadas y siete reveses.

Mientras eso sucedía, Saturnino Cardozo también daba pena en el Veracruz: sólo dirigió como encuentros, con saldo de una victoria, un empate y seis caídas en el torneo Apertura 2017.

Pero antes, en el Clausura 2017, el charrúa también se estrelló contra la mediocridad al frente del Puebla: estuvo 13 jornadas en el timón, para sumar cuatro triunfos, tres igualadas y seis tropiezos.

Se entiende que el club Guadalajara no tiene presupuesto para contratar a un entrenador cotizado. Se entiende que su plantel no está lleno de cracks, pero eso no es pretexto para contratar a un pastor que viene de extraviar a sus ovejas en dos equipos anteriores.

La última vez que Cardozo tuvo números aceptables fue en el Apertura 2015: sumó diez victorias, dos empates y cinco derrotas. Terminó en segundo lugar con el Toluca y entró a la Liguilla, pero fueron eliminados en semifinales por Tigres.

Lo increíble es que la directiva de Chivas no lo viera venir. Llevaban dos torneos sin Liguilla y decidieron apostar por un "buen perdedor", como dice la canción. 

Porque con su tercera temporada sin Fiesta Grande, a las Chivas y a Cardozo no les quedará más que entonar a coro eso que dice: "Claro que sé perder, claro que sé perder. No será la primera vez". Fracasote anunciado, desde que firmaron a un entrenador con números rojos.

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