Tricolor

'La Tota' se siente orgulloso de Rafa Márquez

Antonio La Tota Carbajal afirmó que le da mucho gusto que el siguiente mexicano en disputar cinco copas sea Márquez

(Foto: Archivo El Gráfico)

Deportes 31/05/2018 13:42 Antonio Esquivel Bernal Actualizada 13:42
 

La voz de Antonio La Tota Carbajal suena emocionada a través de la vía telefónica. El primero y hasta ahora único “cinco copas” que tiene el futbol mexicano señaló que está muy orgulloso de que sea Rafael Márquez quien empate su marca en el Mundial de Rusia 2018.

“Me dará mucho gusto que después de 51 años de que me retiré se iguale mi récord. Qué bueno que sea un mexicano y un gran jugador como lo es Rafa”.

La satisfacción que le produce que el exjugador del Barcelona sea el que lo iguale es muy sencilla.

“Para mí, él, Hugo Sánchez y tal vez uno más, son los mejores jugadores que hemos tenido en México y que, además, han estado en los mejores equipos del mundo. Así que lo único que queda es elogiar y admirar su carrera deportiva”.

PERSISTENCIA. Antonio Carbajal, a sus 89 años de edad, aún tiene una mente lúcida y dio cuál fue la clave para que lograra esos cinco Mundiales en su palmarés.

“No me tomen de vanidoso, pero fue por pura persistencia. Todos los días decía: ‘Quiero ser, quiero ser, quiero ser’, obvio con base en trabajo y sobre todo porque en ese entonces los entrenamientos de portero eran puro tiro a gol”, subrayó.

Eso lo llevó a dar un agradecimiento al máximo organismo del futbol mundial. “Estoy orgulloso de ser alguien reconocido por la FIFA por mi hazaña”.

También mencionó un par de anécdotas que le sirvieron para lograr la proeza de los cinco mundiales.

“Como dije, los entrenamientos eran puro tiro a puerta, había algunos compañeros que te metían un gol y lo gritaban, yo les decía ‘cabrones con un golecito arman chico escándalo’”.

COMO UNA SANDÍA. Pero hubo un recuerdo que lo hizo soltar una carcajada. 

“Un día el señor Nacho Trelles llegó al entrenamiento con un balón de futbol americano y me dijo: ‘Toño vamos a la puerta’. Le contesté: ‘Ahora me vas a hacer jugador de americano y sólo me respondió: ‘Vete a la portería’. Veía que le daba varias vueltas al baloncito y me gritó: ‘Estás listo’. Entonces, pateó el balón y me dijo: ‘Agárralo’ y no podía. Eso me ayudó mucho, porque me gustaba prepararme para que no me metieran gol”.

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