Desde Houston

Super Bowl 2017, historias previas | COBERTURA DÍA 3

Juan Carlos Rosas llegó de turista a EU hace 28 años, pero ahora es gerente de un restaurante | El pateador de los Patriotas, Stephen Gostkowski, no teme definir el Super Bowl LI con goles de campo

Deportes 04/02/2017 20:00 Redacción Actualizada 20:00
 

Por Enrique Gutiérrez y Antonio Esquivel

¡Qué viaje!

HOUSTON, Texas.- Un viaje que hace 28 años parecía de placer, le cambió su vida radicalmente a Juan Carlos Rosas, quien a sus 14 años se tuvo que adaptar a una nueva ciudad distinta a la Ciudad de México, pero que amorosa y generosamente le abrió los brazos hasta convertirlo ahora en el gerente general del restaurante Guadalajara, en pleno corazón de esta ciudad.

“Entonces tenía 14 años y ahora cumplí 42 en esta ciudad, a la que le gusta la diversidad. Yo me siento como en casa y aunque obviamente extraño a la Ciudad de México, tampoco cambiaría por nada a Houston, donde incluso encontré el amor al lado de, curiosamente, una mexicana, del meritito Jalisco, con la que tengo tres niñas muy bellas”, afirma el carismático Juan Carlos, quien con una sonrisa nos da la bienvenida a sólo una cuadra del NFL Live y NFL Experience.

“Tenemos muchos platos combinados que realizamos especialmente para este Super Bowl. Llevamos un año preparándonos para este evento y pues aquí estamos, a escasas dos cuadras de la fiesta de la NFL y los dueños echaron la casa por la ventana para complacer a todos”, añade como buen anfitrión.

Pero no todo es felicidad, pues los cambios en EU sí le afectan, “sobre todo las políticas. Estamos hablando de hacer las cosas correctamente y te las hacen más difíciles, además del racismo. Lamentablemente, a pesar de todos los años que han pasado, sigue habiéndolo, pero mientras uno haga las cosas bien, puede salir adelante”.

Sin perder la sonrisa, añade que “la cuestión es trabajar duro, ser honesto y hacer las cosas bien. Aquí toda la gente te abre los brazos y a pesar de que sí he tenido algunos casos de racismo, de gente que te ve por encima del hombro, tampoco es tan marcado. Mis papás migraron porque allá (DF) la cosa estaba bien difícil. Nos iba bien, pero quiso un cambio radical y nos trajo para acá”.

Entonces, reconoce hasta divertido, travieso como es: “Llegamos como turistas… ¡y nos quedamos más de lo que necesitábamos! Pero sí se le sufrió, porque para encontrar escuela y todo siempre te pedían la documentación y eso nos afectó durante muchos años. Cuando empezamos todos vivíamos en un solo cuarto mi papá, mi mamá y mis hermanos y sí nos las vimos negras, pero pudimos salir adelante”.

¿El secreto?: “Hay que hacer las cosas correctamente, votar y ser más responsables al elegir a nuestros mandatarios, para no nada más quedarnos viendo todo lo que pasa sin que podamos hacer algo al respecto. Siempre hay que ser partícipe de las decisiones del pueblo”.

El restaurante Guadalajara se localiza a sólo dos cuadras del centro de Houston, exactamente en la esquina de San Jacinto y Dallas, donde el emporio de las grandes marcas se impone con su lujo y ostentación, pero este restaurante mexicano existe como una muestra de que lo mexicano vale también y mucho.

El triunfo en su pie

Josh Miller les dio el triunfo a los Patriotas ante las Águilas de Filadelfia en el Super Bowl XXXIX en el 2005 (24-21) y Adam Vinatieri hizo lo propio en el XXXVIII en 2004 (32-29) y en el XXXVI del 2002 ante los Carneros de San Luis (20-17), por lo que Stephen Gostkowski podría ser este domingo el que incline la balanza en favor de Nueva Inglaterra… o quizá no.

“Sí, es una gran responsabilidad que debo enfrentar con entereza y seguridad, pues es mi trabajo. Es cierto, los pateadores han sido definitivos en esos Super Bowls, por lo que este podría resolverse de la misma manera y pues debo, estoy preparado”, indicó como autoconvenciéndose.

Entrevistado por El Gráfico a solo un día del Super Bowl LI entre Patriotas y Halcones de Atlanta, Gostkowski no se amilana y asegura estar preparado todo ese peso sobre sus hombros: “No es fácil: Como dicen, en esos momentos somos las personas más solitarias del planeta, pero tenemos que decirlo y hacerlo bien. A nadie le gusta ser recordado por perder una final como esta”.

Y tiene razón, aunque reparte la responsabilidad así como el éxito entre todos y cada uno de sus compañeros: “Muchos dicen que Tom (Brady) acapara todos los reflectores, pero no es así. Somos un equipo y si llegamos a esta instancia es por el trabajo de todos y cada uno de nosotros, por lo que si él es quien más se lleva las palmas, ninguno del resto de los jugadores se siente celoso ni nada por el estilo. Tom es un gran jugador, quizá el mejor quarterback que haya existido y se lo merece”.

Dedicado a su padre

Nate Ebner, back defensivo e integrante de los equipos especiales de los Patriotas de Nueva Inglaterra, indicó que jamás pensó en jugar futbol americano.

Su padre fue una leyenda del rugby y por ahí creía que estaba marcado su destino, pero éste le jugó una broma que ahora lo tiene nuevamente en la antesala de la gloria, de su segundo Super Bowl.

“Será un gran partido y lo único que espero es que nosotros salgamos victoriosos al final”.

Entonces, volteó su mirada al pasado y rememoró cómo se inició en este deporte: “Este es mi segundo Super Tazón y es mejor que la primera. Es curioso, porque yo nunca imaginé jugar y mucho menos estar aquí en la final de la NFL, que es el sueño de cada jugador. No”.

Jugué en el equipo de EU de rugby y aunque busqué volverme profesional, pues aquí no hay equipos y por eso cuando entré a la escuela decidí hacer el cambio, motivado principalmente por mi padre, quien era toda una leyenda”.

De repente, una lágrima se asoma por sus ojos, pero la aguanta: “Sí, mi papá fue quien me inculcó eso del rugby, pero aunque no lo seguí yo siento que donde quiera que esté él va a estar siempre muy orgulloso de lo que he logrado. Esta victoria espero dedicársela a él, aunque no será fácil y primero hay que vencer a los Halcones en el terreno de juego”.

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