Rumbo a Río 2016

Raúl Gutiérrez, ¡un caballo dorado!

Raúl El Potro Gutiérrez fue un ganador desde que inició su carrera y hoy como técnico le transmite a sus pupilos esa mentalidad para refrendar el oro olímpico en Río.

Raúl Gutiérrez (Foto: Archivo El universal)
Deportes 02/08/2016 10:22 Antonio Esquivel Bernal Actualizada 10:23
 
A nadie le queda duda que sin ser uno de esos técnicos estelares o extrovertidos, Raúl Gutiérrez es un estratega ganador y un fanático de la victoria.
En su etapa como jugador, El Potro demostró que la palabra triunfo siempre la ha tenido como una de sus favoritas en el diccionario de la vida.
 
Fue bicampeón en la segunda división con los Potros Neza y con el Atlante. Después ganó el título con los Potros en Primera División y le siguió la Copa Gigante de Concacaf con América.
“El ganar, perder o empatar son parte del futbol. Soy más fanático de ganar que del perder. Desde que nací el temperamento se me ha dado de esa manera, por eso me molesta mucho cuando tengo un partido en el que sé que pude dar más”.
NI TAN ALTA. Por eso cuando se le dio la oportunidad de ser entrenador decidió hacerlo con los jóvenes, porque su objetivo era transmitirle esa mentalidad de nunca rendirse.
Y hasta el momento lo ha conseguido. Primero lo hizo con la generación Sub 17, al ganar el Mundial en 2017, en el estadio Azteca. Dos años más tarde, en el 2019, llegó a la final aunque la perdió ante Nigeria. 
Por ello nos comparte su secreto: “El haber enseñado alguna vez en una escuela me sirvió para tener mis ideas claras al enviar un mensaje, para saber cuál es el pensamiento correcto que tienes que transmitir, además te das cuenta cómo es la gente y cómo debes hablarles”.
Bajo esa premisa, Gutiérrez Jacobo aseguró que sus muchachos tienen con qué refrendar la medalla que la generación pasada logró en Londres.
“La responsabilidad de este grupo es entregar todo y mostrar el potencial que tiene para refrendar la medalla de oro. Me imagino que todos deben pensar que la vara está muy alta, pero tenemos un equipo que va a competir, que va a pretender hacer su propia historia y ganar su propia medalla. Eso nos ilusiona a toda la plantilla”, destacó el entrenador olímpico.
 
Pero de inmediato le quitó presión a sus jugadores, al señalar que ir a una justa como la de Río sólo debe significar un privilegio porque se va a convivir con los mejores jugadores de la élite.
“Siempre he pensado que algún tipo de presión es no tener dinero y darle de comer a tu familia. Aquí pensamos en un reto y en un privilegio. Yo le llamo a todo esto una responsabilidad”.
>>> RECETA SECRETA. Al preguntarle de manera directa  cuál sería un resultado exitoso y cuál un fracaso, con firmeza señaló que éxito y fracaso son relativos.
 
“Si se obtiene una medalla, o no, no pasa nada. El éxito y fracaso es como dice Jorge Valdano: 'Son dos grandes impostores'. Si tienes éxito ni eres el mejor y si fracasas tampoco eres el peor’. Esto es de trabajo y nosotros siempre hemos demostrado las ganas del querer ser.
 
Compartimos las ilusiones con la gente que quiere la medalla, pero la gente se debe dar cuenta que tenemos el mismo sueño”, destacó .
>>> PEQUEÑOS PROBLEMAS. Raúl aclaró que tuvo un poco más problemas con el proceso Sub-23 que con los Sub-17 por una razón que explica:
“Los Sub-17 tienen un perfil que todavía no ha sido explotado, esta simpleza te da la posibilidad de tenerlos en muchas concentraciones sin problemas. Con los de ahorita se complica un poquito porque hay jugadores que buscan ser titulares y eso es lo que lo complica”.
 
Antes de despedirse, confesó que no sabe a dónde se dirigirá cuando termine esta aventura. “No me gusta ver al futuro. Tratamos de sentar bases para que nuestros proyectos siempre sean competitivos”.
 
“Se crece mejor en la victoria, pero como dice Vince Lombardi: ‘Ganar es un hábito’, por eso queremos ganar en Río”
Raúl Gutiérrez, técnico del Tri olímpico
 
ELDATO: LEER ES SU PASIÓN
Entre los libros que le gustan a Raúl Gutiérrez están “El Milagro más grande del mundo”, de Og Mandino; “El Poder sin límites”, de Antonhy Robbins; “Manual del guerrero de la luz”, de Paulo Coelho; “El Caballo de Troya”, de J.J Benítez; “y  los de Jorge Valdano, que me empapan de ideas”.

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