MÉDICOS NO LO AYUDARON

Joven que apenas se recuperaba del Covid narra como se contagió de la viruela del mono

Joven que apenas se recuperaba del Covid narra como se contagió de la viruela del mono

Joven que apenas se recuperaba del Covid narra como se contagió de la viruela del mono (Foto: Especial)

Al día 12/08/2022 11:14 Actualizada 11:14
 

Por Alelhí Salgado

Javier se recuperaba de Covid-19 cuando presentó síntomas de viruela del mono; dolor de cabeza e inflamación de ganglios fueron las primeras señales en aparecer, pero las asoció con consecuencias del tratamiento de coronavirus. La confirmación llegó cuando decenas de ámpulas aparecieron en su pecho y brazos.

El joven de 29 años afirma que no se contagió por relaciones sexuales ni preacercamiento a otros infectados. Intuye que el virus llegó a raíz del contacto con los objetos de un centro vacacional que visitó y que registró un brote del virus a fines de junio.

Desconcertado por el aspecto de las pústulas, Javier buscó orientación en páginas oficiales del sector Salud, pero no halló respuesta pues consideró que la información del portal en línea que el gobierno federal habilitó es muy escueto.

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(Foto: Especial)

Tras una semana de permanecer en confinamiento, dio con el perfil de Instagram de un colectivo LGBTTTIQ+ que, con amplia documentación sobre el virus confirmó sus sospechas.

Antes de ir a su Unidad de Medicina Familiar, por consejo del especialista en salud sexual del colectivo, se comunicó con su doctor de cabecera y ahí empezó el peregrinar por atención médica.

Así, Javier fue remitido a su clínica familiar del IMSS para realizarse una prueba diagnóstica de confirmación, pero ahí también los doctores desconocían el manejo de la enfermedad.

Al llegar a la clínica, el hombre le indicó a dos enfermeras que presentaba síntomas asociados a la viruela del mono: “¿Estás seguro?”, le cuestionaron.

“[Las enfermeras] se fueron a avisarle a su jefa. Minutos después regresaron con la indicación de tomarme fotos y, a pie de calle, me hicieron descubrirme para mostrarles las ámpulas; entre la pena y el no saber qué hacer, no les dije nada, pero me sentí incómodo”, recordó.

Primero ingresaron a Javier al área Covid. Después lo trasladaron a la parte de atrás del edificio, donde lo aislaron mientras decidían qué hacer.

“Cuando por fin llegaron los doctores me hicieron las preguntas típicas de un diagnóstico para abrir mi expediente, me volvieron a levantar la playera para ver las lesiones. Al final, me pidieron todos mis datos y me dejaron ir con la promesa de llamarme para darme mi diagnóstico”, indicó.

“Desde entonces no he sabido nada de ellos y ya hasta me curé”, subrayó Javier. Tras un mes en la incertidumbre, vive sin aparentes secuelas.

Acude a tratamiento dermatológico, pues dice que le teme al estigma; en primer lugar, por haber portado el virus y en segundo, por ser homosexual.

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