RIESGO INMINENTE DE INFECTARSE

Usuarios de microbúses en la CDMX temen contraer Covid-19 por falta de medidas sanitarias

Usuarios de microbúses en la CDMX temen contraer Covid-19 por falta de medidas sanitarias
La mayoría de los pasajeros que utilizan este medio de transporte son originarios de Iztapalapa
Sergio Trejo Ríos
10/07/2020 - 14:06

Realizar un viaje para los usuarios de la Ruta 9 que va del Cetram Boulevard Puerto Aéreo, en Venustiano Carranza, a la Unidad Ermita Zaragoza, en Iztapalapa, se ha convertido en un riesgo inminente de contagio de coronavirus Covid-19, debido a la nula implementación de medidas sanitarias exigidas por las autoridades de la Ciudad de México para su operación.

Alejandra trabaja como recepcionista en un consultorio médico de la colonia Centro,  como parte de su “nueva normalidad” debe ir a su lugar de trabajo los lunes, miércoles y viernes, tiempo en el que, con todas las medidas sanitarias, atienden pacientes por la mañana.

Ella usa cubrebocas y cumple con las medidas para regresar a casa, cuidando guardar la sana distancia y evitar hablar con alguien al entrar al metro Balderas; sin embargo, su preocupación no es en los vagones de la “limusina naranja”, sino arribar al microbús que la llevará a su casa, en los límites de la CDMX y Ciudad Neza.

LA TERRIBLE TRAVESIA

Alejandra llega a la base ubicada en el camellón de la Calzada Ignacio Zaragoza minutos antes de las 3 de la tarde, horario en el que no hay tantos pasajeros, por lo que no hace fila, se percata que la unidad está al 50% de su capacidad, -12 lugares ocupados de 23- ella sería el pasajero 13, “el operador le cuenta al checador y a una mujer que está cobrando el pasaje que se iría hasta que faltaran dos personas”, por lo que comienza el servicio con 21 usuarios a bordo, porcentaje mayor a lo permitido.

De acuerdo con los lineamientos de la Agencia de Protección Sanitaria capitalina, sólo está permitido llevar una capacidad de 60% de usuarios a bordo, por lo que de acuerdo al testimonio de la pasajera del transporte público, esto no se respeta, tampoco se ofrece gel antibacterial al subir a la unidad y se percata de que varios pasajeros no usan cubrebocas.

“No me siento segura de estar en el trasporte público, donde no son suficientes las medidas de seguridad sanitaria que yo realice, cuando las demás personas no se cuidan ni siquiera usando cubrebocas, gel antibacterial o ya de perdida, respetando la sana distancia”, asegura la pasajera.

Durante su trayecto, la mujer denuncia a EL GRÁFICO que entre las paradas del metro Gómez Farias y Zaragoza, se ocupan los dos asientos faltantes, además de que se permite subir a vendedores ambulantes que no portan cubrebocas y gritan para vender sus productos.

“Entiendo que todos tenemos necesidad de salir a trabajar, pero sin duda no somos nadie para poner en riesgo la salud de los demás por unos cuantos pesos”.

Ante esto, la joven hace una llamado a las autoridades de transporte de la CDMX  para que pongan atención a esta situación, así como lo hacen en el Metro, “veo que en las estaciones hay gente que verifica que se cumplan algunas medidas y aunque haya pasajeros que aún se niegan a seguirlas, son menos que en las micros de la periferia.

La mayoría de los pasajeros que utilizan este medio de transporte son originarios de Iztapalapa, alcaldía que de acuerdo con cifras gubernamentales es la que más muertes y contagios tiene en la capital, con  1 mil 251 defunciones y  9 mil 2 48 casos acumulados, respectivamente.

FRASE

“A los conductores no les interesa en lo más mínimo respetar la sana distancia entre sus usuarios y se esperan a que su micro esté lleno así como permiten que vendedores suban sin cubrebocas”.

NÚMEROS

60 minutos dura un viaje que generalmente dura 30, por esperar a que se llene la unidad.

24 personas sentadas, contando al operador, viajan a bordo de la unidad, sin contar a los que vienen parados y a los vendedores ambulantes.

 

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