POCOS CLIENTES

Ómicron silencia la pachanga en los bares de la CDMX, pocos se atreven a salir a pistear

Ómicron silencia la pachanga en los bares de la CDMX, pocos se atreven a salir a pistear

(Foto: Carlos Mejía / El Gráfico)

Al día 16/01/2022 14:05 Kevin Ruiz Actualizada 14:05
 

CIUDAD DE MÉXICO.- Garibaldi se encuentra desolado. La fiesta, los mariachis y la bebida ha quedado de lado por la pandemia de coronavirus. Desde el 1 de enero, día en que esperaban el arribo de capitalinos, las condiciones no mejoran y ahora la variante ómicron comienza a alejar más a los clientes; no sólo en esta plaza, sino en otros puntos en el primer cuadro de la Ciudad de México. 

“Ha estado muy bajo desde el 1 de enero, realmente hemos tenido un 31% de clientela”, dijo José Alberto Castillo Sánchez, capitán del restaurante Tenampa, un lugar mítico en la capital del país. 

Son unos cuantos fieles a este corredor nocturno los que ocupan la mesa, piden una caguama y se sientan a disfrutar sin importar el repunte en los contagios Covid-19. Y es que Garibaldi no es para todos. 

En un recorrido por la zona de bares del Centro Histórico, así como por otros puntos en donde regularmente se da el consumo de alcohol, se constató la baja afluencia generalizada de personas.

Sobre la calle de Regina predominaban las mesas vacías en algunos locales, y en otros apenas las personas ocupaban hasta tres mesas.

En otro extremo de ese mismo corredor, cerca de la calle de Mesones, los bares estaba en su totalidad vacíos. Otra de las calles concurridas tradicionalmente por los capitalinos es Francisco I. Madero, en donde sus terrazas son el atractivo, pero éstas también se observaron con baja afluencia.

Sin embargo, algunas calles del Centro se volvieron a abarrotar de personas que omitieron el uso del cubrebocas.

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