EN EL OJO DEL HURACÁN

El polémico historial de Sandra Cuevas alias “Lady Pelotas”, alcaldesa de la Cuauhtémoc

El polémico historial de Sandra Cuevas alias “Lady Pelotas”, alcaldesa de la Cuauhtémoc

(Foto: Twitter)

Al día 22/05/2022 08:57 Liliana Espitia Actualizada 08:57
 

CIUDAD DE MÉXICO.- Desde que hacía campaña para gobernar la alcaldía Cuauhtémoc, Sandra Cuevas -abanderada de la coalición Va por México- causó polémica cuando en una entrevista dijo que a ella "no le gustan los pobres" y que le apuesta a "una economía de ricos".

Que le gusta lo bueno quedó evidenciado el 1 de octubre de 2021 que tomó posesión, pues para entrar al edificio de la demarcación como alcaldesa electa fue colocada una larga alfombra roja y en las esquinas arreglos flores, que nadie sabe cuánto costaron.

Para que en realidad fuera todo un evento su llegada a la alcaldía liberó cientos de mariposas monarcas; después ante la crítica aseguró que no fue idea suya.

Pocos días habían pasado de su administración cuando llamó la atención que poseía camioneta tipo Suburban, cuyo costo es de más de 1 millón y medio de pesos, en la que llegaba a los eventos acompañada de su séquito más cercano.

Sin embargo, el vehículo lujoso la puso más en la mira cuando se conoció que las placas de circulación del estado de Morelos que portaba fueron alteradas con cintas blancas y negras.

De esa forma lograron que la matrícula PYK-838-B se convirtiera en la PYK-888-3, por dicha alteración nunca tuvo que rendir cuentas a las autoridades aunque constituye un delito.

Los meses pasaron vieron desfilar en eventos oficiales a Sandra Cuevas con atuendos costosos y uno de sus relojes de manos favoritos: de la marca Tag Heuer, edición Aquaracer, que está decorado con oro y diamantes.

También se filtraron algunos videos de ella cuando haciendo campaña, abanderada por el PAN-PRI-PRD, se le lanzó a golpes por llamarla "señora". Le exigió que le llamara "señorita" o "doctora", ya que asegura ha estudiado mucho para llegar a donde está.

Otro momento fue cuando en diciembre de 2018 supuestamente intentó ayudar a su entonces pareja sentimental a sustraer a sus hijas de una escuela en Azcapotzalco, pese a que tenía una orden de restricción.

La ahora alcaldesa terminó en el dueño peleando con la madre de las menores, según las imágenes que fueron difundidas en redes sociales.

Un caso más de exhibición fue en un video en el que aparece junto a su secretario particular Marlon Ávalos en una clínica particular, mientras éste insulta al personal que intenta cobrarles los gastos médicos por la hospitalización de otro colaborador cercano.

Lo anterior colocó en el ojo del huracán a Sandra Cuevas, sin embargo, para febrero de 2022 hizo algo que superó todo lo anterior: retuvo en la alcaldía a tres elementos de la Policía Auxiliar, que habían intentado ordenar el comercio informal.

Los uniformados aseguraron que fueron agredidos por la alcaldesa tanto física como verbalmente, además que les quitó sus radios de comunicación.

Los hechos desataron que Cuevas fuera denunciada formalmente ante la Fiscalía capitalina y comenzará un proceso judicial en su contra, lo que le valió ser destituida del cargo mientras se resolvía.

Días antes de la primera audiencia, la alcaldesa organizó un evento en la explanada para sentir el apoyo de la gente, a la que motivó lanzándoles desde su balcón pelotas rojas con un billete de 500 pesos pegado; la acción le valió el apodo de Lady Pelotas.

Aunque había evidencia, negó que hubiera dado dinero pues dijo que ella nunca "vio un balón" de esos que todos querían y una vez más no explicó de dónde salió el dinero.

El proceso legal en su contra siguió y el día de la audiencia de imputación que podía ir a la cárcel como medida cautelar demostró que ella "antes presa que sencilla".

Llegó a los juzgados del Reclusorio Norte portando el vestido de punto Jacquard (color blanco/negro), con un precio de 13 mil 100 pesos en la tienda en línea de la marca de lujo Carolina Herrera.

Días antes que una jueza la suspendió del cargo luego de hallar pruebas suficientes en su contra, Cuevas llevaba un vestido y suéter azul con lunares blancos de la colección del año pasado de la marca, cuyo valor en conjunto fue de unos 25 mil pesos. 

El proceso judicial en su contra se deshagó y, finalmente, logró con los afectados un acuerdo reparatoria que incluía una disculpa pública, la cual al ofrecerla reiteró que no era culpable de los delitos que se le imputaban: abuso de autoridad, robo y discriminación.

La "disculpa" no valió, así que tuvo que hacerlo bien y de frente a los policías, tras lo cual regresó al cargo sin perder el estilo, sus gustos caros y su intención de empoderar a la demarcación.

Ahora comenzó a unificar los puestos semifijos que hay en calles de la Cuauhtémoc, dando brochazo a los pintorescos e ingeniosos rótulos que los han caracterizado por décadas y que forman parte de la cultura popular.                                             

Los locales son cubiertos con pintura blanca en el centro y en medio les ponen el logo oficial para poner "orden" y "disciplina" al comercio informal, aseguró Cuevas.La medida ha sido tomada por la mayoría como un revés a la picardía de la ciudad y una muestra del clasismo con el que gobierna la administración actual.

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