ENIGMAS

Madre de familia cuenta su experiencia con los OVNIS, le dejaron una quemadura extraña

Madre de familia cuenta su experiencia con los OVNIS, le dejaron una quemadura extraña

(Foto: Especial)

Al día 05/06/2022 16:50 Yohanan Díaz Vargas Actualizada 16:50
 

Estos días he estado en Argentina participando en el VI Congreso Internacional OVNI de Victoria, Entre Ríos. 

Allí se ubica el Museo Ovni de Andrea y Silvia Pérez Simondini, uno de los más reconocidos a nivel mundial. Madre e hija llevan más de tres décadas ininterrumpidas de investigación ufológica en esta región de Argentina y se han convertido en una de las voces más autorizadas en cuanto a estos temas en toda Latinoamérica.

El interés de Silvia Pérez Simondini en el fenómeno surge en 1968, tras un avistamiento de un ovni desde la azotea de su casa. Aunque de inmediato quiso dedicarse al estudio de los objetos voladores no identificados, esperó a que sus tres hijos fueran independientes para poder lanzarse de lleno a dicho cometido. Lo consiguió cuando hace 31 años se trasladó a Victoria y fundó un equipo de investigación, Visión OVNI. 

En sus muchos libros, programas de radio y conferencias la también llamada ‘Mamá Ovni’ por las personas más cercanas a Silvia, ha compartido con la comunidad ufológica trabajos fascinantes, como por ejemplo los relativos a las mutilaciones de ganado en Argentina. 

Ni qué decir, tiene la ardua labor de divulgación que llevan a cabo desde el Museo Ovni. Pero el congreso que celebraron el pasado fin de semana en Victoria fue muy especial porque Silvia, a sus 83 años, compartió una experiencia que hasta ahora había permanecido en su más estricta intimidad. 

Tuvo lugar, según la investigadora, hace 29 años. Sucedió una noche en la que había recibido la visita de un estudioso de Buenos Aires, Daniel Valverde, que acudió a Victoria acompañado de su mujer y sus dos hijos adolescentes. 

Silvia salió por la noche, a mirar el cielo, junto con este matrimonio y sus hijos, y también Andrea Pérez Simondini, una amiga de ésta, la madre de Silvia, el investigador Ricardo Guzmán y Sebastián Ibarra, que les acompañaba en estas salidas. 

Se dirigieron a una arboleda de eucaliptos y al poco de llegar vieron una “tremenda luminaria de color verde esmeralda”, en palabras de Simondini. Comenta igualmente que se percató de que los hijos de Daniel Valverde estaban asustados, entonces le dijo al grupo que fueran a los carros para seguir mirando. Todos siguieron el consejo, pero a ella le ocurrió algo. 

En sus propias palabras: “me quedé hipnotizada mirando la luz mientras todos se iban. Sentí un pinchazo espantoso en la sien. Como si alguien me enfundara la cabeza con algo de vidrio, transparente, que yo podía ver a través de ello. Empecé a sentir que mi cabeza se hinchaba y que iba a explotar. De repente escuché el grito de Sebastián Ibarra llamándome”. 

Al escuchar el llamado, explica, la experiencia cesó y ella, como otros testigos de encuentros con lo desconocido, inmediatamente empezó a vomitar. Cuando estaban regresando junto al grupo apareció otro objeto, lo que ella denomina “una tortilla, a la altura de su cintura, blanca, luminosa, a la vez opaca”, y les acompañó hasta el carro. Al llegar al vehículo sintió un fuerte dolor de cabeza y un hambre voraz. Sebastián también se sentía mal. 

Lo más impactante de todo es que tras la experiencia, a Silvia le apareció en el abdomen una extraña marca: “me estoy dando una ducha y descubro una quemadura que sigue activa a fecha de hoy. Una quemadura que todos los médicos que la han visto no entienden de qué se trata. Al estar activa me da la impresión de que es algo que está controlando, porque a veces se seca y a veces no, pero está permanentemente”, asegura. 

Por lo tanto, Silvia Pérez Simondini tuvo la valentía de reconocer públicamente que no solo es una pionera en el estudio de los ovnis; es, también, una testigo de que este fenómeno es completamente real.

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