Llegó el 30 de octubre y, aunque muchos están pensando en sus disfraces y buscando plan para el Halloween, que ya está a la vuelta de la esquina, quienes conmemoran el Día de Muertos tienen en mente a quién van a homenajear hoy en su ofrenda.
De acuerdo con la tradición que se rige por calendario, este viernes 30 de octubre, el altar está dedicado a aquellas almas olvidadas, desamparadas o que murieron en soledad.
Aunque suene desolador, la realidad es que sí existen muchas personas que fallecen y no tienen quien les ponga una ofrenda para el Día de Muertos; sobre todo, aquellos que ya no tienen familiares que los recuerden y no existe ninguna persona que les coloque un altar en esta fecha especial.
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Para recibir las almas de aquellos que murieron en soledad, toma en cuenta que tu altar tenga estos elementos:
Como en todas las ofrendas, la veladora representa la luz para iluminar el camino de los que vienen, el vaso de agua es para calmar la sed que las ánimas tengan por el largo camino, el plato de sal es un símbolo de purificación espiritual y el pan blanco representa la hospitalidad.
Para quienes viven fuera de México y apenas conocen el Día de Muertos, puede ser difícil comprender lo que representa esta tradición. No se trata de festejar la muerte, sino de recordar y honrar a quienes ya fallecieron.
De acuerdo con la creencia, durante estas fechas las almas de los seres queridos regresan por un breve tiempo para reunirse simbólicamente con sus familias.
Esta manera de entender la muerte tiene raíces prehispánicas: para aquellas culturas, morir no significaba llegar al final, sino comenzar otra etapa y emprender el camino hacia el Mictlán.