Si alguna vez has viajado por la Línea 9 del Metro CDMX, seguramente das por hecho que Tacubaya es y siempre ha sido la terminal. Pero hay un detalle curioso que cambia la historia, pues ese no era el plan original.
Durante años, Tacubaya fue considerada una especie de terminal provisional, porque el proyecto contemplaba que la Línea 9 siguiera avanzando hacia Observatorio, donde habría conectado con la Línea 1 y, más adelante, con otros sistemas de transporte.
La ampliación nunca se construyó. Y así nació una de esas historias poco conocidas de la red del Metro: una estación que fue planeada, estudiada e incluso formó parte de proyectos de expansión, pero que jamás abrió sus puertas.
Para entender la idea hay que regresar a los primeros años de la Línea 9.
La ruta fue inaugurada en 1987 y posteriormente llegó hasta Tacubaya, que quedó como su terminal en el poniente de la ciudad. Sin embargo, el proyecto contemplaba que el recorrido continuara aproximadamente 1.5 kilómetros más hasta Observatorio.
Uno de los objetivos de la Línea 9 era ayudar a desahogar la demanda de la Línea 1, particularmente en el tramo entre Tacubaya y Observatorio.
En aquel momento, llevar la Línea 9 hasta Observatorio habría permitido que muchos pasajeros tuvieran otra alternativa para desplazarse por esa zona, sin depender exclusivamente de la Línea 1.
Y aquí aparece uno de los detalles más curiosos: durante años, en Tacubaya existieron referencias que señalaban a esta estación como “terminal provisional”.
Es decir, la idea era que los trenes no se quedaran ahí para siempre.
La historia se vuelve todavía más interesante porque la ampliación hacia Observatorio no quedó olvidada por completo.
Años después, el proyecto volvió a aparecer sobre la mesa. En 2014, durante la administración de Miguel Ángel Mancera, se retomó la intención de extender la Línea 9 hacia Observatorio.
Posteriormente, en 2017, la propuesta volvió a cobrar fuerza dentro de los planes para convertir esta zona del poniente en un enorme punto de conexión.
La idea era ambiciosa: que en Observatorio coincidieran diferentes servicios de transporte y que los pasajeros pudieran cambiar de una línea a otra con mayor facilidad.
Entre los proyectos contemplados estaban la Línea 1 del Metro, la posible ampliación de la Línea 9, la llegada de la Línea 12 y el entonces proyectado tren interurbano hacia Toluca.
En otras palabras, Observatorio estaba llamado a convertirse en uno de los grandes nodos de transporte de la Ciudad de México.
Incluso se realizaron estudios relacionados con la ampliación de la Línea 9. Sin embargo, una cosa era tener el proyecto sobre la mesa y otra muy distinta comenzar a construirlo.
Y las obras nunca arrancaron.
Aquí está la parte importante: no.
Aunque algunas personas se refieren a ella como una “estación fantasma”, lo cierto es que Observatorio de la Línea 9 nunca existió como estación operativa.
No hubo trenes de la Línea 9 llegando hasta ahí, ni pasajeros entrando o saliendo de sus andenes.
La estación Observatorio que conocemos sí existe, pero pertenece a la Línea 1 y comenzó a operar en 1972.
La que habría formado parte de la Línea 9 se quedó en otra categoría: fue una estación proyectada, incluida en planes y estudios de expansión que nunca llegaron a convertirse en una obra terminada.
Por eso resulta tan curioso hablar de ella como una “estación fantasma”. No es una estación abandonada ni una estación cerrada que alguna vez recibió pasajeros. Es, literalmente, una estación que nunca llegó a construirse.
Al final, la historia tomó otro rumbo.
Tacubaya continuó siendo la terminal de la Línea 9 y aquella ampliación hacia Observatorio quedó pendiente durante décadas.
Lo curioso es que la estación terminó convirtiéndose en una especie de huella de un proyecto que nunca se concretó.
Cada vez que un tren de la Línea 9 llega a Tacubaya y todos los pasajeros tienen que bajar, ahí termina un recorrido que, en los planes originales, debía continuar hacia el poniente.
Y aunque hoy Observatorio es una estación fundamental para la movilidad de esa zona, la conexión directa con la Línea 9 sigue siendo una de esas historias de “lo que pudo haber sido” dentro del Metro CDMX.
Así que la próxima vez que llegues a Tacubaya y escuches que es la terminal de la Línea 9, recuerda este dato: el viaje pudo haber continuado aproximadamente 1.5 kilómetros más, hasta Observatorio.
Pero esa estación, aunque estuvo en los planos y en distintos proyectos de expansión, nunca recibió a un solo pasajero.