Valle de Chalco, Méx.— Autoridades municipales de Valle de Chalco llevan a cabo exhumaciones en sus dos panteones porque desde 2020 se saturaron por la pandemia de Covid-19 y buscan espacios para sepultar a los muertos en el corto, mediano y largo plazo.
Según el diagnóstico del ayuntamiento, actualmente existen 15 mil 230 fosas que están en el olvido, en las que incluso se han borrado los nombres de los fallecidos y se desconoce a quién pertenecieron, un fenómeno que se presenta en las secciones tanto de adultos y como de menores de edad.
“Este programa fue necesario hacerlo porque tenemos un colapso en el panteón, ya estamos saturados, no queremos cerrar el panteón, entonces a la ciudadanía le hacemos hincapié [de] que ya entendamos, que ya son 20 años que tiene su finado, y necesitamos que liberen la fosa”, dijo Moisés Hernández, jefe del Departamento de Panteones de Valle de Chalco.
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El Panteón Municipal de Xico, fundado en 1983, ocupa ocho hectáreas. Ahí descansan aproximadamente 44 mil difuntos en 40 mil fosas; en algunos sitios se enterraron hasta cinco personas.
Por la emergencia sanitaria del 2020, el ayuntamiento tuvo que comprarle a los ejidatarios una hectárea de sus tierras para extender el cementerio al pie del Cerro del Marqués porque se acabaron los espacios para sepultar a los que morían en ese momento, pero también se llenó esa área meses después.
Desde que se presentó la crisis provocada por la pandemia, las autoridades vallechalquenses realizan cada año alrededor de 300 exhumaciones con el aval de los familiares, a quienes se les ofrece trasladar los restos a un osario ubicado a pocos metros del cementerio municipal.