Hay prendas que llegan y se van con las tendencias, pero también están esas que se quedan porque, temporada tras temporada, encuentran la manera de funcionar. Son las piezas que puedes llevar de mil formas, combinar con lo que ya tienes y adaptar según la ocasión.
Pero ojo: hablar de básicos no significa pensar únicamente en la clásica playera blanca, el pantalón de mezclilla o el vestido negro. El concepto también ha cambiado y hoy hay piezas mucho más relajadas y actuales que pueden convertirse en tus comodines.
La idea es tener una buena base y, a partir de ahí, jugar con accesorios, colores, texturas y tendencias para darle personalidad a cada look.
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Desde piezas que puedes usar prácticamente todos los días hasta otras que funcionan como comodines cuando quieres cambiarle el mood a un outfit, hay algunos básicos que vale la pena tener a la mano. La clave está en elegir los que realmente vayan con tu estilo y aprender a sacarles provecho.
Entre esos nuevos básicos está el tank top, una pieza sencilla que puede hacer mucho por un outfit. Puedes llevarlo solo con jeans o usarlo debajo de una camisa oversized, un blazer o una chamarra. Uno en negro, blanco o algún tono neutro será fácil de combinar
La baby tee es esa playera ajustada y ligeramente corta que puede llevarse con jeans, mini faldas o cargo pants.
Además, es de esas prendas que cambian completamente dependiendo de lo que les pongas alrededor. Con tenis y jeans tienes un look casual; con una falda y accesorios puedes llevarlo hacia algo más girly.
Los jeans de pierna ancha son otro básico que vale la pena considerar. Su silueta permite crear looks relajados sin que todo tenga que ser oversized.
Una combinación sencilla es llevarlos con un tank top o baby tee y tenis. Si quieres algo más arreglado, puedes sumar un blazer o algún accesorio que destaque.
Una camisa amplia puede convertirse en una de las prendas más versátiles del clóset. Puedes usarla cerrada, abierta sobre un top o como una capa ligera. Las opciones en blanco, azul o rayas son fáciles de combinar.
El blazer ya no vive únicamente en los outfits de oficina. En una versión más amplia puede darle un giro interesante a un look casual sin hacerlo demasiado formal.
Póntelo con jeans y tenis para algo relajado o combínalo con una falda cuando quieras un outfit un poco más producido.
Los cargo pants son perfectos para darle un toque más relajado al outfit. Por su silueta y sus bolsillos, pueden convertirse fácilmente en la pieza protagonista, así que puedes mantener sencilla la parte de arriba.
Un tank top, una baby tee o incluso un hoodie pueden funcionar para crear diferentes combinaciones.
El clásico vestido negro, lo interesante es que no tienes que reservarlo exclusivamente para ocasiones especiales.
Con tenis y una bolsa casual puede convertirse en un look mucho más relajado, mientras que con otros zapatos y accesorios puedes llevarlo hacia algo más arreglado.
Una denim jacket es de esas prendas que pueden acompañarte durante mucho tiempo. Puedes llevarla sobre un vestido, con jeans, una mini o incluso encima de un conjunto sencillo.
Un hoodie puede combinarse con jeans, cargo pants o incluso debajo de una chamarra para crear un look más relajado.
Uno en un tono neutro será fácil de mezclar, mientras que uno con algún diseño puede darle más personalidad al outfit.
Unos buenos tenis funcionan prácticamente con todo. Pueden acompañar desde unos jeans hasta un vestido y ayudar a que un look se sienta más casual.
Los blancos son un clásico, pero puedes elegir el modelo que más vaya con tu estilo.
Y para cerrar, una tote bag puede ser ese accesorio práctico que además suma. Es perfecta para los días en los que necesitas llevar más cosas y puede combinar fácilmente.
Más allá de que esté de moda o aparezca constantemente en redes, un buen básico es una pieza que puedas usar de distintas maneras y que tenga espacio para convivir con el resto de tu clóset.
Por eso no se trata de tener una lista exacta de prendas ni de comprar todo de golpe. Se trata de encontrar esas piezas que realmente van contigo y que puedas combinar una y otra vez sin que todos tus outfits terminen viéndose iguales.