Miles de estudiantes alzaron la voz para exigir un alto a la militarización del país, que desde el 2 de octubre de 1968 persiste y se incrementa cada vez más.
Desde la Plaza de las Tres Culturas y hasta el Zócalo, jóvenes exigieron menos presupuesto a organizaciones militares del gobierno y mejores oportunidades educativas y laborales para ellos, así como justicia para las víctimas de violencia y opresión por parte del Ejército.
Desde las 14:00 horas de ayer, estudiantes normalistas, de la UNAM, del IPN y UAM se reunieron en las inmediaciones del Metro Tlatelolco, donde fueron recibidos por cientos de policías de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México.
Lee también ¡Les vale! Pese a cámaras y multas, todo mundo invade el carril exclusivo del Mexibús
Ahí, los jóvenes acusaron represión y exigieron su derecho a la libre manifestación, al denunciar que policías vestidos de civiles los intimidaron y les quitaron sus pertenencias.
Después de una hora arribaron al Zócalo, donde encapuchados intentaron derribar las vallas que rodeaban Palacio Nacional y la Catedral Metropolitana. Al mismo tiempo se realizó un mitin para condenar la masacre estudiantil de hace 58 años, así como la desaparición forzada y criminalización de otros universitarios a lo largo de las últimas décadas.
El Comité del 68 urgió a las autoridades a nombrar y responsabilizar al expresidente Gustavo Díaz Ordaz, así como a Luis Echeverría Álvarez, Fernando Gutiérrez Barrios, Mario Moya Palencia y al general Marcelino García Barragán.
Lee también "La Chapodiputada" revela que casi mata al Chapo durante un forcejeo
“No importa si ya murieron, importa mucho la verdad jurídica, tenemos que llegar al conocimiento de la verdad”, pronunciaron.
Por la noche, se reportaron algunos enfrentamientos entre manifestantes y policías, además de dos lesionados, uno por golpes y otro porque le detonó una bomba molotov en la mano.