A más de tres meses de la inauguración del Jardín Flotante de Tlalpan, cinco de los ocho elevadores con los que cuenta el recorrido continúan sin ofrecer servicio y permanecen cerrados con tablones de madera.
Vecinos de la zona mencionaron que la falta de funcionamiento de estas estructuras los obliga a utilizar las escaleras o recorrer mayores distancias para ingresar al parque.
Durante un recorrido, se observó que los cinco elevadores permanecen inhabilitados, rodeados por tablas de madera y sin acceso para los usuarios.
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Los vecinos aseguraron que desde la inauguración del jardín les informaron que los elevadores entrarían en operación próximamente; sin embargo, hasta ahora no han funcionado y algunos incluso dudan de que estén completamente terminados.
Uno de los dos ascensores ubicados en el acceso de Pino Suárez permanece cubierto con tablas de madera y cinta preventiva que impide el paso.
El elevador que conecta con la calle Antonio León y Gama también está rodeado por tablones y sin terminar, además del ubicado enfrente, que da a la calle Fernando de Alva Ixtlilxóchitl.
Las estructuras que conectan a las calles Manuel José Othón y Gutiérrez Nájera permanecen sin funcionar y cerradas con tablas.
Rocío Vera, una vecina adulta mayor, comentó que utiliza el Jardín Flotante todos los días y lamentó que los elevadores sigan inhabilitados, porque tiene problemas en las rodillas.
Relató que subir y bajar las escaleras le provoca dolor en las rodillas, por lo que esperaba que las obras ya estuvieran concluidas.
Agregó que ha visto trabajadores en el lugar, pero no ha notado avances para que los elevadores entren en operación y consideró que la falta de servicio afecta principalmente a personas mayores.
Martha Serrano, otra vecina, también lamentó que los ascensores permanezcan cerrados desde la inauguración del Jardín Flotante y aseguró que fueron informados de que estarían listos en poco tiempo.
“Desde el principio nos prometieron que ya iban a quedar, pero no hemos visto que sirvan”, refirió.
El Jardín Flotante, que va desde la plaza de Pino Suárez hasta el Metro Chabacano, por encima de la Línea 2, se inauguró el pasado 7 de junio y forma parte del paquete de obras que se realizaron por la celebración del Mundial de Futbol.
Su costo de construcción, según las autoridades, fue de mil 913 millones 934 mil 356 pesos.
En su edición impresa de este martes, este diario publicó que tres de las nueve fuentes instaladas permanecen fuera de servicio debido a trabajos de mantenimiento y otras dos no funcionaban.
“Nos dijeron que ya pronto iban a funcionar, pero seguimos igual y a nosotros [los adultos mayores] sí nos hacen mucha falta”, señaló Rocío Vera, vecina.