El precio del jitomate magulla los bolsillos de los mexicanos y su precio se mantiene entre 30 y 70 pesos el kilogramo en La Merced, Central de Abasto, tianguis, recauderías y mercados de la Ciudad de México.
A pesar de que la presidenta, Claudia Sheinbaum, declaró el martes pasado que no hay justificación para un precio tan elevado y que en las tiendas del ISSSTE la verdura cuesta 19.90 pesos el kilito, los comerciantes, agricultores, ciudadanos y comerciantes que a diario compran el jitomate tienen otros datos.
La disparidad de los precios hace puré el monedero de amas de casa, quienes se la pasan dando vueltas para encontrar el mejor precio, pero sobre todo calidad, porque luego lo barato sale caro, como expresó Juana Gutiérrez. La señora acudió al mercado de La Merced en busca de jitomate barato, porque en su colonia está hasta en 70 pesos, pero ni acá encontró buen precio, por lo que se resignó —tras recorrer varios pasillos—, a comprarlo en 50 pesos, pero “durito, para que dure varios días, y bien pesado”. Ella externó su preocupación porque lo ocupa para toda la comida, desde una sopa aguada, arroz, y la mayoría de los guisados llevan jitomate, así que a este costo tiene que hacer rendir cada kilogramo que compra y, por lo menos, se echa dos kilitos cada semana para lo indispensable. “Cocinar con jitomate es un lujo y sólo lo usó para lo indispensable, porque para los antojitos, como huevos a la mexicana o molletes, ya no alcanza, así que esperaré que baje de precio”, expresó.
Don Aurelio López lleva toda su vida vendiendo jitomate en el Mercado de La Merced y nunca le había tocado dar tan caro el jitomate: 50 pesos. Le preocupa manejar esos costos, porque tiene que invertir mucho, vende poco y la gente le reclama por el alto precio, como si fuera su culpa, pero más porque dicen que la presidenta Sheinbaum informó que no hay razón para darlo caro. Sin embargo, esa alza fue secundada por el Inegi, que informó que el precio del jitomate se disparó el mes pasado 42.01%.