¿Alguna vez te has detenido a pensar que, en las escrituras de tu casa falta el nombre más importante? Este 20 de febrero, mientras el mundo celebra el Día Internacional del Gato, es momento de dejar de lado el ego humano y aceptar la realidad: no eres el dueño de un gato, eres su asistente personal, su chef privado y su colchón favorito.
Si todavía tienes dudas sobre la jerarquía en tu hogar, aquí te presentamos las 5 señales definitivas de que tu "michi" es quien realmente ostenta el poder.
En una casa gobernada por un felino, el concepto de privacidad es un mito. Si te atreves a cerrar la puerta del baño o de tu habitación, tu gato interpretará este acto como un desafío directo a su autoridad.
¿Programaste tu alarma a las 7:30 AM para el viernes? Pues vas a tener que despertar más temprano, porque tu gato decidió que el desayuno se sirve a las 5:45 am, y su método de persuasión es mucho más efectivo
Invertiste meses de ahorro en ese sofá de diseñador o en una silla de oficina ergonómica. Sin embargo, para tu gato, ese mueble no es más que una lija gigante diseñada para su manicura semanal.
Para un humano, un plato con comida en los bordes está "casi lleno". Para un gato, ver el fondo del cuenco es una señal de hambruna inminente y una falta grave de respeto.
Estás cómodamente en el sofá, tienes sed, el control remoto está lejos o necesitas ir al baño o incluso debes levantarte para ir a trabajar... Pero hay un pequeño inconveniente: el gato se ha dormido sobre tus piernas.
No intentes recuperar el trono; es una batalla perdida. Este Día del Gato, lo mejor que puedes hacer es rendirte ante tu soberano. Cómprale ese snack gourmet, dale una caja de cartón nueva (que valorará más que cualquier juguete) y acepta que, aunque tú pagas la hipoteca, él es quien vive ahí gratis y manda sobre todos.
Pero no te preocupes, esta información es sólo humor, seguramente tu gatito te ama y sabe que eres parte de su manada.