Las celebraciones decembrinas son sinónimo de alegría, reuniones familiares y banquetes, pero también representan una de las épocas con mayor índice de ingresos hospitalarios en México. De acuerdo con diversos cuerpos de emergencia, durante el mes de diciembre los accidentes domésticos e incendios pueden incrementarse de manera considerable debido al uso de pirotecnia, decoraciones eléctricas defectuosas y descuidos en la cocina.
Para que tu única preocupación sea disfrutar, te presentamos una guía completa de seguridad para reducir riesgos y promover prácticas seguras en estas fiestas.
Aunque la piñata de barro es una tradición muy arraigada, la Secretaría de Salud y Protección Civil recomiendan evitar las ollas de barro. Al romperse, los fragmentos pueden salir proyectados a gran velocidad y causar lesiones oculares o cortes profundos en el rostro de los participantes.
Un árbol de Navidad puede consumirse por el fuego en menos de 30 segundos. Para evitarlo, la prevención empieza desde la instalación.
La cena de Navidad y Año Nuevo implica un uso intensivo de la estufa y el horno. Las quemaduras por líquidos calientes son el accidente número uno en menores de edad durante esta temporada.
En zonas frías, es común el uso de anafres o calentadores de gas para mitigar las bajas temperaturas durante las posadas. Evita calentar las habitaciones con anafres, ya que la acumulación de monóxido de carbono puede ser mortal.
Finalmente, recuerda que el uso de pirotecnia no solo afecta a las mascotas, sino que es la causa principal de quemaduras graves y amputaciones en diciembre. Si decides celebrar, hazlo sin pólvora y, por supuesto, nunca conduzcas si has ingerido bebidas alcohólicas.
Cuidar los detalles de seguridad no le quita la magia a la Navidad; al contrario, garantiza que el inicio del año sea motivo de felicidad y no de tragedia.