¿Alguna vez te has sentido fuera de lugar mientras todos a tu alrededor decoran el árbol y cantan villancicos? Si la llegada de diciembre te genera irritabilidad, ganas de llorar o un deseo profundo de "saltarte" las fiestas, no estás solo. No se trata simplemente de ser un "Grinch" o una persona amargada; lo que experimentas tiene un nombre clínico: "Depresión Blanca"
Este fenómeno, también conocido como "Christmas Blues", es mucho más común de lo que pensamos y afecta a miles de personas cada año. Aquí te explicamos por qué sucede y cómo identificar si lo que sientes es algo más que un simple mal humor pasajero.
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La "Depresión Blanca" o "Blues de Navidad" es un estado de ánimo negativo y temporal que surge específicamente durante la época navideña. A diferencia de un cuadro depresivo crónico, este suele estar muy ligado a las expectativas sociales, la nostalgia por los que ya no están y el agotamiento mental que supone el cierre de año.
Este fenómeno suele relacionarse con el Trastorno Afectivo Estacional (TAE), un tipo de depresión que aparece principalmente en invierno. La razón principal está en los días más cortos y con menos luz solar, lo que impacta directamente en el equilibrio químico del cerebro.
Durante el invierno, la reducción de luz puede afectar la producción de serotonina, hormona vinculada al bienestar, y alterar los niveles de melatonina, relacionada con el sueño. El resultado: cambios en el ánimo, cansancio constante y desajustes en el descanso.
Entre los síntomas más frecuentes de la depresión blanca se encuentran:
Estos signos suelen intensificarse justo cuando socialmente “se espera” estar feliz, lo que puede generar culpa o aislamiento.
La Navidad nos bombardea con la idea de que debemos ser felices por obligación y los factores psicológicos, sociales y económicos juegan un papel clave.
La presión por convivir, los conflictos familiares, la nostalgia por personas ausentes, el cierre de ciclos y las dificultades económicas pueden hacer que la Navidad se viva con más carga que ilusión.
Si sientes que la temporada te está superando, aquí tienes algunas recomendaciones prácticas:
Recuerda que la Navidad es solo una época del año y está bien no estar bien, incluso cuando todo el mundo parece estar de fiesta.