YA ES TRADICIÓN

Desde los cuatro años, chiquitos cargan su cruz cada año

Los cinco hermanos han comenzado con la tradición desde que cumplieron cuatro años

Al día 15/04/2017 20:00 Redacción Actualizada 20:06
 

Junto a sus nueve hijos, la familia Enciso Cejudo acude desde hace cinco años a la Representación de la Semana Santa en Iztapalapa.

Cinco de los pequeños llevan su cruz, la cuatro niñas los acompañan y una bebé es llevada en carreola; descalzos realizaron un recorrido por los pueblos de la demarcación.

Mario Alfredo, Lupita Amor, Jessica Liliana, Miroslava, Andrés, Rodrigo Baduel, Jorge y Joaquín Israel acuden cada año con sus padres.

“Comenzó la tradición cuando tenía cuatro años Baduel, y ya cada año se va incorporando uno, Mario Alfredo es el más chiquito que se ha incorporado, siempre empiezan a los 4 años pero él comenzó a los 2 años”, dijo el padre de los pequeños.

De 10, 9, unos gemelos de 8, 7, 6, 5, 2 y seis meses, los pequeños emocionados cargan su cruz y caminan hacia el cerro de la Estrella, quieren llevarle el paso a Jesús.

SUEÑA CON SER JESÚS. El más interesado en participar en la Representación de la Pasión de Cristo es Baduel, quien quiere, en algunos años, interpretar al hijo de Dios, pero hasta que pueda tener la edad requerida seguirá caminando junto a sus hermanos.

Los pequeños suben descalzos al cerro, aunque los papás les piden que usen sus huaraches, ellos se los quitan, sólo Mario Alfredo resultó lastimado de los pies.

PARA AGRADECER. Por su parte, Agustín Marqués, quien ha acudido al viacrucis de Iztapalapa durante 13 años, cuenta que no paga ninguna manda, sólo agradece a Dios las cosas buenas que le han pasado durante el año a él y a su familia.

Katia y Katerine acompañan a su padre a cargar una cruz de alrededor de 40 kilos.

SE JALONEAN. Aunque se reportó saldo blanco, hubo un momento en el que espectadores se enfrentan a jalones con granaderos, porque ésto, dijeron, les negaron el paso al Cerro de la Estrella.

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