"Zona Amigos" Por Lulú Petite

Seguro te ha pasado más de una vez. Te gusta una chica y decides conquistarla. Tu estrategia es andar con ella hasta que caiga...
Lulú Petite
23/05/2013 - 06:06

 

Querido Diario:

Cuando mandas a un hombre a la fregada hay dos opciones. La primera es que se vaya. La segunda, obviamente, es que, de pelotas, se quede.

Seguro te ha pasado más de una vez. Te gusta una chica y decides conquistarla. Tu estrategia es andar con ella hasta que caiga: frecuentarla, acompañarla, lograr que te tenga confianza y cariño. Te gusta, en eso eres bastante obvio y la tratas como una reina.

La bronca es que, si has salido con ella más de dos veces y no ha habido ni siquiera un arrimón de chichis, estás en problemas. Lo más probable es que ella comience a quererte, pero no como tú estás buscando. Sorry brother ¡Te jodiste! Has entrado a la friend zone o zona amigos.

“Eres como un hermano para mí”, “Eres mi mejor amigo”, “Eres mi confidente” “Te quiero un chingo, pero como cuates” ¿Te lo han dicho? ¡Que no manche! ¿Cuates? Cuates tus canicas, y no se hablan. No, tus amigos son los chavos con los que vas a ver el América-Cruz Azul, con los que platicas de chavas y te echas unos drinks. Con tus cuates no vas al cine, vas al téibol y te pichan el privado, con ellos te revientas un pedo, no te lo aguantas con el riesgo de reventarte el intestino.

Cuando la chava que te gusta sale con que te quiere como amigo es como darte una patada entre muslo y muslo. Eso no se hace, es casi sádico y, además, seré honesta: las chavas lo sabemos, también hay tipos que nos mandan a esa zona (claro, con la diferencia de que en los hombres la mayoría de las veces el “te quiero como amiga” va acompañado de “pero con derechos”).

El caso es que tú lo sabes y ella también. A esa chava no la quieres para confidente ni para amiga y que salga con eso de la hermana, te hace sentir un cochino cabrón incestuoso. No, tú no quieres sus confidencias, tú quieres sus pompis, apretarle las tetas, besarle los labios, arrancarle la falda, cortarle el aliento.

¡Carajo! Eres hombre, tienes la testosterona a tope, últimamente ya no puedes ni abrazarla sin sentir como aquello se te empieza a hinchar, ¿y ella te sale con el cuento de que te quiere como amigo?

Que no manche, si la onda es de amigos que te invite el domingo para ver el fut, que dispare las chelas, que lleve el carro y lo maneje. No. Lo tuyo es romance. La bronca es que no se lo has dejado claro o ella se está haciendo la que la inmaculada le habla.

¡Güey! Despierta. El que se ha puesto de a pechito eres tú. Neta. No inventes. El problema con los que se vuelven amigos del alma es que crean el confort antes de provocar la atracción.

A una persona que quieres enamorar, ligar o coger, antes de hacerla sentir que eres una persona maravillosa, confiable, amable, adorable, debes demostrarle que eres un hombre que se la puede coger, un tipo atractivo, que ella pueda imaginar en su cama. Las mujeres siempre pensamos en esas cosas. Un hombre es candidato a novio, cuando te puedes imaginar cogiendo con él y se te antoja, no cuando se porta como un noble cachorrito.

De verdad. Lo primero que debes tener claro es que ella debe verte como un prospecto. Desde el principio. Si vas creando una zona de comodidad, donde ella se sienta a todo dar, atendida, necesitada, querida, deseada ¿Qué más puede pedir? No puede perderte porque la quieres, pero no te las va a dar porque no te le antojas. Acá entre nos, a un amigo lo ves como a un hombre sin pito. Ya sé: ¡Ouch! Pero así es, hacerte su amigo es como castrarte.

Simplemente a un amigo no te lo imaginas en la cama y si no te lo imaginas, no sucederá. Se siente gacho, da ñáñaras. Recuerda que las mujeres tendemos a idealizar, eso significa que para que llegues a treparte a nuestra cama, antes debemos visualizarte en ella. Que pensemos que es posible es el único camino para que suceda ¿Me explico?

Las mujeres somos muy sexuales. No somos tan delicadas como parecemos o queremos parecer. Podemos saber que nos vamos a coger a un hombre desde el primer instante en que lo vemos. Si no logras ese clic, reconstruirlo después está bien canijo, aunque no es imposible.

¿A qué viene todo esto? Es por Mat. Tú lo conoces, ha sido mi cliente y mi amigo, las dos cosas las ha alternado dejando que la amistad esté siempre por encima de todo lo demás.

Desde que quedamos en que no volveríamos a tener sexo, nuestra relación ha cambiado. Sigue siendo mi amigo, pero se ha portado más distante, menos incondicional, más crítico y de un sincero que raya en lo cómico. Me sigo divirtiendo con él, pero poco a poco me ha ido pareciendo más interesante.

Ayer, después de cenar me llevó a mi casa, se despidió en la puerta y me dijo una cosa que, por primera vez, me hizo verlo distinto. Como hombre.

-Corazón- Me dijo con seriedad de auditor de Hacienda -No llevo prisa. Pero ahora que estás disponible te advierto que te voy a enamorar. No hoy ni mañana, pero sé que un día vas a estar conmigo. Ya verás.

Me lo dijo con unas pelotas que, sin pensar en dar mi brazo a torcer, me dejó dudando. De pronto me imaginé con él, fuera de la zona amigos y, no sé, no me pareció tan descabellado. 

¿Será?

Un beso

Lulú Petite

 
TU REACCIÓN
¿QUÉ TE HA PROVOCADO ESTA NOTICIA?
0
QUE CHIDO
0
QUE PICANTE
0
QUE HORROR
0
ME IMPACTA

CONVERSACIONES EN FACEBOOK