Las leyendas aterradoras que ponen a temblar a México | VIDEOS

Nuestro país es rico en historias que vuelven la piel chinita a cualquiera que las conozca
Redacción
10/09/2015 - 05:00

Nuestro país es escenario de innumerables historias que incluyen almas en pena, fantasmas, demonios y aterradores personajes que le han arrebatado el sueño a más de uno.

¿Quién no ha escuchado alguna leyenda en su vida?, ya sea sobre anormales apariciones o espeluznantes avistamientos, su trascendencia en la cultura popular mexicana las han convertido en tradición que se hereda de boca en boca.

Bien es cierto que van modificándose al contarse de persona a persona, pero en este jueves nos dimos a la tarea de rescatar las leyendas originales que han dado pie a múltiples opiniones sobre los supuestos fenómenos paranormales que han ocurrido en tierras aztecas.

LA LLORONA

Esta historia ha recorrido la mayor parte de Latinoamérica y aunque ha estado expuesta a diversas modificaciones, la inicial cuenta de una mujer de origen indígena que se enamoró de un hombre español.

De cabello oscuro y con una belleza incuestionable, ella lo conoció en el Lago de Texcoco, y fue en ese entonces cuando nació un romance entre ambos del cual nacieron tres hijos.

Pero lo que parecía entrega y amor puro era sólo una cortina de humo para el sujeto, quien gozaba engañando a varias mujeres a su antojo.

Al saber esto, su todavía novia no resistió el rencor surgido y en una noche lluviosa decidió salir con sus hijos decidida a hacer algo que calmara su sed de venganza.

Sin tocarse el corazón, ahogó a sus tres pequeños a las orillas del río, para después suicidarse arrepentida por sus acciones.

Aquella noche fue la primera de cientas en que su alma se apareció desde entonces, llorando a gritos el asesinato de sus 'retoños'.

Son varias personas de distintos estados de la República las que han atestiguado su presencia, pues aseguran haberla visto vestida de blanco y escuchado con una terrorífica voz que reclama 'Ay, mis hijos', sobretodo en noches lluviosas y en zonas aledañas a ríos o lagos.

EL CHARRO NEGRO

Si uno viaja por los caminos rurales de México en las noches más oscuras, es posible encontrarse con 'El Charro Negro', un jinete con sombrero vestido de negro montado en un caballo del mismo color.

Así lo han relatado en varias ocasiones, personas que dicen habérselo topado, y de quien se asegura es muy elegante, amable y platicador.

Se le aparece de la nada al viajero, súbitamente, con quien sostiene una amable conversación, que dura dependiendo de la hora de la noche y de la zona en la que se encuentren.

Si el amanecer está cerca o si se está en un lugar cercano a una iglesia, tiende a irse así como llega, con una despedida cortés para cabalgar por otros caminos.

Pero sí la noche apenas comienza, él insistirá en la charla e invitará a su 'víctima' a acompañarlo 'a bordo' del equino para aligerar el viaje, y de aceptarse la invitación, el animal empezará a correr hasta perderse en el horizonte y de aquella persona no se vuelve a saber jamás.

Existen quienes llaman a este enigmático ser el mismo Diablo, aunque algunos aseguran que es la muerte rondando, y otros más simplemente aconsejan no aceptar la 'amable' ayuda para llegar más rápido a un destino que bien podría resultar el mundo de los muertos. 

LA PLANCHADA

La también conocida como enfermera visitante es exclusiva de los hospitales y es una de las historias más populares en la actualidad.

Según cuenta el relato, existió una enfermera de nombre Eulalia que trabajaba en un nosocomio de la capital, y que era muy entregada y apasionada a sus deberes.

Su vestimenta siempre estaba impecable, y gracias a su carisma se 'ganaba' tanto a sus compañeros como a sus pacientes.

La vida de esta mujer cambió cuando conoció a un doctor del que se enamoró, con quien llegó a tener planes para contraer matrimonio.

Una infidelidad de éste bastó para que ella se llenara de rencor y odio, además de una impresionante depresión que le hizo cambiar su estilo de vida.

Como ya nunca más se preocupó por los enfermos en incluso algunos fallecieron debido a sus descuidos, cuando ella murió, su alma no pudo descansar en paz.

Arrepentida, decidió vagar para siempre en las salas y habitaciones, cuidando y ayudando a los enfermos y desahuciados por las noches, quienes dan cuenta de haberla visto, la describen incluso, pero el terror y asombro se hacen presentes cuando los médicos confirman que esa persona no trabaja en el lugar.

LA MONJA DE LA CATEDRAL

En el Estado de Durango, existió una monja que se enamoró de un soldado, al que conoció cuando llevaron a éste a un hospital donde ella trabajaba.

Según se cuenta entre la gente, ambos se gustaron desde el primer día que se vieron y de ellos nació una relación, que derivó en un embarazo.

Cuando él se tuvo que ir, a atender 'sus asuntos', ella tomó una severa decisión pues no quería deshonrar a su familia y su propio nombre al quedarse sola, pues su caso de por sí ya era polémico.

Fue así que se arrojó desde el campanario de una catedral y perdió la vida por el impacto, aunque desde entonces, se atestigua su aparición en el lugar, parada y con la mirada perdida.

EL NAHUAL

Más allá de la tradición popular, la leyenda del nahual remite a nuestros antepasados, de los cuales se ha llegado a creer que tenían la capacidad de modificar su anatomía y transformarse en animales.

Dichos 'poderes' se les ha atribuido a dioses aztecas, mayas y toltecas, quienes (en el supuesto) adoptaban formas animales para interactuar con los seres humanos.

Se les conoce con el nombre de nahuales, de origen náhuatl que significa 'doble' o 'proyectado'; Tezcatlipoca por ejemplo se aparecía convertido en jaguar o coyote, por su parte Huitzilopochtli se manifestaba como un colibrí.

Pero no sólo las deidades llegaron a tener estas fantásticas habilidades, pues se dice que también las personas comunes y corrientes, desde su nacimiento, poseen el espíritu de un animal que se encarga de protegerlas y aconsejarlas, principalmente durante el sueño.

Incluso hay quienes se han adentrado en el conocimiento de estos asuntos 'ocultos' y han logrado convertirse en su animal guía, y usar esta apariencia para los fines que más le parezcan convenientes.

Existen casos que apuntan a apariciones de nahuales para atacar o hacer daño a otra persona, razón por la cual generalmente se les teme.

Incluso, han circulado historias como la de un señor que fue agredido por un perro y al cual alcanzó a herirlo con un palo de madera en uno de los ojos; al día siguiente, su cuñado apareció en las calles sin uno de los globos oculares. Ambos estaban peleados en ese entonces.

(Videos cortesía: YouTube)

 
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