No sólo de carne vive el hombre
David Santa Cruz
El Universal
Ciudad de México
Martes 20 de octubre de 2009

Los clientes frecuentes, de esos que van todos los días, cuentan con sus propios cubiertos, grabados con su nombre y que nadie más usará, algunos incluso van los sábados y domingos

Si es vegetariano o tiene dieta especial por aquello de los triglicéridos, el ácido úrico, el colesterol, o la gastritis, Un Punto Macrobiótico es su salvación en la Roma Norte. Un comedor donde uno comparte mesa y parte de su vida.

Los clientes frecuentes, de esos que van todos los días, cuentan con sus propios cubiertos, grabados con su nombre y que nadie más usará, algunos incluso van los sábados y domingos.

Mayahuel, el dueño y cocinero, aprendió en Italia el arte de curar a través de la comida. Ejemplo de ello es Rodolfo Córdova, a su más de 60 años, camina todos los días, ida y vuelta, desde su trabajo en Polanco hasta la calle de Medellín 191, sólo para ir a comer.

Otra prueba viva es Jorge González quien debido a la gastritis se le desarrollaron una hemorroides de esas para arañar paredes, tras siete años comiendo en este lugar ha quedado lejos el fantasma de la operación. O bien Raúl Quintero quien, hace ocho años, luego de una sobredosis de tacos de machitos le sentenciaron: “o deja la carne o deja de caminar”.

Mayahuel no es médico ni curandero, sólo cocinero. La receta es la misma para todos una sopa de verduras o una crema (sin leche), luego un plato mixto que se debe comer en el siguiente orden: primero el arroz (integral siempre), luego las verduras (tan variadas como coliflor a la vinagreta o zanahorias encacahuatadas), al final las leguminosas (alubias, lentejas, frijoles) y se remata con lechuga o ensalada. Para finalizar un postre (deliciosos todos) y té digestivo.

Los jueves y viernes hay pescado y con toda seguridad cada 15 de septiembre pozole vegetariano. El precio, 50 pesos. Eso sí en la mesa no encontrará ni sal, ni pan, ni agua, pero tampoco se necesitan. Para compensar podrá comprar alguno de los exquisitos panes integrales de dulce que todos los días se hornean y que le dan al lugar una sensación de estar en casa.






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