Cada vez que llegan las fiestas patrias surge el antojo de un buen pozole y si está cerca del Zócalo y abre el 15 de septiembre, mejor, y como cada año, para ese día doña Yola nos promete tener de los tres: verde, blanco y rojo ($30), eso sí, hay que llegar muy temprano porque acaban antes del Grito.
Doña Yolanda Ledezma empezó hace 28 años vendiendo tacos de guisado que llevaba dentro de una canasta. Un día llegó como siempre pero los ambulantes, que eran sus clientes, ya no estaban. Le dijeron que los habían levantado y estaban protestando frente a la Asamblea Legislativa del DF, entonces llamada Asamblea de Representantes. Al llegar, le dieron una ficha, "te vamos a reubicar", le dijeron.
Le dieron un espacio a un costado de Catedral, ahí vendía sus tacos de guisado y los domingos pancita. Un día, intentaron hacer pozole "nos quedó horrible" recuerda doña Yola entre apenada y como recordando una travesura en la que la secundó don Emigdio Ramírez, su esposo.
Preguntaron aquí y allá, una tía les dijo que había que desgranar el maíz cacahuazintle, ponerlo en cal, hervirlo... vamos al estilo artesanal. Luego los enviaron junto al metro Balderas. Después de cuatro años, cuando empezaba el sexenio de Carlos Salinas y en el DF era regente Manuel Camacho, hicieron plazas comerciales y les vendieron el local donde hasta la fecha venden, justo atrás del museo de San Ildefonso.
"La idea era que cada uno vendiera un alimento típico diferente, yo llegué tarde y ya no pude escoger, sólo quedaba el pozole". Ahí descubrió el siguiente gran secreto del pozole; se le descompuso la licuadora así que molió los chiles al metate, desde entonces lo sigue haciendo. También hay comidas corridas ($35).
Cómo llegar: San Ildefonso 42, primer piso, entre Argentina y El Carmen. Horario: 9 a 19 horas.