Para aquellos que pensaban que los famosos Chupacabras habían sucumbido finalmente ante el intento de la Delegación Coyoacán de mantener las calles libres de puestos, no se pongan tristes, sólo se movieron a la lateral de Churubusco, casi esquina con Av. Coyoacán, y junto con ellos las tortas, los de los jugos y licuados.
Para quienes no tiene ni idea, puede que los “Chupas”, como se les dice de “cariño” sean los tacos más famosos de Coyoacán y si no pues los mejor servidos y que trabajan todo el día. Apenas cierran una o dos horas en la madrugada, pero desde la 7 de la mañana ya pueden llegar a matar el hambre.
El Chupacabras llegó del Cerro de la Estrella –en Iztapalapa–. Este negocio lo inició Don Jorge Sánchez en 1986, en la esquina de Mayorazgo y Universidad –saliendo del metro coyoacán–, hasta que hace un par de años tuvieron que mudarse debajo del puente Universidad y Churubusco.
Hoy, el puesto lo atienden sus nietos, quienes son los responsable de haberle puesto el nombre con el que se hicieron famosos. Israel Sánchez, quien está al frente desde hace ocho años, cuenta que el nombre empezó con un albur, cuando le pregunto que cuál se pone medio serio y cambia la plática pero no es difícil imaginárselo, pues en ese lugar se cocinan 24 litros de salsa al día y de 15 a 20 kilos de carne, y sólo hay de bistec, chorizo y chupas… que es la mezcla de los dos primeros.
Pero entonces qué los hace tan especiales, si son tan sencillos pues que por tan sólo nueve pesos que cuesta cada taco (muy bien servido) tiene derecho a servirse todo lo que quiera de guarnición, de las muchas cazuelas repletas de frijoles, papas, nopales y cebollas fritas, o sea que con dos tacos puede usted salir rodando. Lo único malo que Israel le va al América, tanto, que de vez en cuando hasta llega a comer ahí Cuauhtémoc Blanco.
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