Los astros se conjugan y predicen cielo despejado. No será necesario llevar umbrella (paraguas), pues parece que las primeras lluvias de enero se fueron para dar paso, por fin, a la primera presentación en México de Rihanna.
La bella cantante barbadeña tenía previsto presentarse el 3 de diciembre del año pasado, pero la intérprete más hot del momento dejó a muchos vestidos, alborotados y con el boleto en la mano.
Este año la historia será diferente y el día de hoy Rihanna sentirá cómo el público la hará gozar, a tal grado que querrá repetir presentaciones, pero eso será en un futuro cercano.
El Palacio de los Deportes será el inmueble donde la vocalista hará escala para presentar en la capital del país, su espectáculo denominado Good Girl Gone Bad, Tour 2008–2009. Será aquí donde a los asistentes les harán válidas sus entradas que habían adquirido para el mes de diciembre.
Ellos se dejarán envolver por la belleza de Rihanna, así como de sus ritmos, con influencias del reggae, rythim and blues, dancehall y pop, los cuales son el motivo suficiente para que los fans “no paren de bailar”.
Conviene apuntar, a pesar de su corta edad, (casi los 20 años), la vocalista ya se ha visto envuelta en algunas polémicas por sus atrevidas indumentarias.
La más reciente de ellas es la que el conservador Partido Pan-Islámico (PAS) de Malasia exigió al gobierno prohíba actuar en ese país a la cantante, porque el atuendo que luce en sus conciertos es “demasiado sensual”.
Además, el PAS denunció que la recaudación del evento permitirá la salida de capital malasio a los promotores en Estados Unidos, nación que apoya la intervención militar de Israel en la Franja de Gaza.
El concierto es un “insulto” para los valores tradicionales, dijo Mohamed Kamaruzaman, dirigente de las juventudes de la formación islamista de Malasia.