La experiencia y fortaleza los definen sobre el cuadrilátero, dos rivales que han patentado su odio y que esta noche se medirán en el match relámpago de la arena México.
Pequeño Warrior contra Bracito de Oro, dos estetas que suman casi cuatro décadas de lona recorrida en la que han perfeccionado una rivalidad a muerte: “Esto viene de muchos años atrás, es un rival testarudo, distinto, no sé muchas veces cómo enfrentarlo, tiene chispa y fuerza, pero sobre todo mucha experiencia”, aceptó Warrior.
La mini guillotina humana lamentó que su gran rival Mascarita Dorada haya abandonado el CMLL, y dirigirá sus baterías a terminar con la incógnita del Bracito: “Es una máscara con mucho prestigio, me interesa por la historia que tiene, no le temo a los retos y su máscara se vería muy bien en mi vitrina”.
Warrior anda hambriento de trofeos y no se limita: “Voy por la tapa de Bracito, luego los campeonatos de Pierroth y Bam Bam, además de su cabellera, y si se apunta Damiancito pues estoy listo”, sentenció.
Lo bravucón del rufián no intimida al mini dorado: “Nos hemos encontrado desde hace mucho tiempo en toda la República y ahora estamos en la máxima arena del país, él agarró un pique muy fuerte pero le va a costar caro”.
Admitió que Warrior es un rival fuerte, pero: “Lo malo para él es que se topó con un luchador con mucha experiencia, no soy un novato así que se cuide, por que no sabe bien en lo que se está metiendo”.
Está listo para bregar en el terreno que sea: “Manejo las dos escuelas y va a ser un duelo de poder a poder, a ver si tiene los tamaños para medirse conmigo”, finalizó.