En cada jornada de todos los torneos habidos y por haber, siempre habrá algo qué decir sobre el trabajo de los nazarenos.
Sin duda, pues una mala decisión arbitral puede desembocar en la pérdida de un jugador, el partido o incluso el campeonato, o bien, desatar la ira en la tribuna y acarrear consecuencias más serias
Ya estamos en Liguilla y la Comisión de Árbitros dio a conocer la lista de los árbitros centrales y asistentes para la fase final del torneo Apertura’09. Son 12 silbantes centrales más 18 asistentes para un total de 30.
Al que le llovieron críticas en el Apertura’08, fue Roberto García Orozco, en la final Cruz Azul-Toluca, al no marcar una artera falta en contra del cementero César Villaluz, quien salió en camilla, por un caballazo de José Manuel Cruzalta. Aquella ocasión, Toluca resultó campeón, esta vez, García dará el silbatazo inicial al San Luis-Toluca.
El que no sintió lo duro sino lo tupido, fue Erim Ramírez Ochoa, en el encuentro Puebla-Chivas, en la fecha siete de la actual temporada. Luego de señalar una dudosa falta, a Noriega, la cual provocó el gol de Javier Chicharito en el minuto 96, tiempo de compensación. La burla de los rojiblancos hacia los camoteros y el mal arbitraje provocaron corretizas e intercambios de golpes en el final, dentro de la cancha y en el túnel del estadio Cuauhtémoc lo que desató la ira en el graderío.
Antonio Leaño, presidente del Estudiantes, recriminó a, José Antonio Peñaloza, su derrota frente a Santos Laguna, que el domingo se medirá frente a Morelia.
En el Clausura’09, América interpuso una queja en contra del nazareno Rafael Román, por marcar un fuera de lugar en un gol de Salvador Cabañas, con lo que hubieran superado a Toluca, la conclusión, empate 2-2.
Germán Arredondo pitó en el partido que le dio el pase a los de Coapa a esta Liguilla, contra Monterrey, falta de Felipe Baloy que cobró Pável, para el 1-0. Pitará el Santos Laguna-Morelia.
Los de negro están en la crisis por quejas con video en mano, ante la disciplinaria, así que aguas, no la riequen y a pitar con buen criterio.