La rabia de sentirse despreciado sexualmente por su hijastra llevó a Raúl Aguilar Pérez a matar a palazos a la joven de 21 años, para luego descuartizarla y tirarla al canal de aguas negras, en el municipio de Ecatepec, estado de México.El pasado 19 de junio, el hombre de 43 años aprovechó la soledad en la casa para intentar abusar sexualmente de su hijastra, Cecilia Ruiz Oropeza; sin embargo, la joven, de 21 años, no se dejó, por lo que comenzaron a forcejear.
Después de varios golpes, Aguilar Pérez tomó un bat para asestarle un golpe en la cabeza; ella cayó sin vida en el suelo de la vivienda, localizada en la calle Ajusco, colonia Ciudad Azteca, en Ecatepec.
Para supuestamente no levantar sospechas, Raúl Aguilar arrastró el cadáver hasta una de las recámaras y tomó una sierra eléctrica para comenzar a descuartizar a su víctima.
Cada uno de los miembros cercenados los guardó en una bolsa de plástico, que posteriormente aventó al canal de aguas negras, donde el 27 de junio vecinos de la colonia Sagitario 10 reportaron el hallazgo del torso y una pierna de una joven. Un día después aparecieron más partes de su cuerpo en la avenida José María Morelos, esquina con la calle Quintana Roo y el cadáver pudo ser identificado por los familiares de Ruiz Oropeza.
Al seguir con las investigaciones, policías judiciales entrevistaron al padrastro de la víctima, quien cayó en varias contradicciones y confesó que él la había asesinado porque supuestamente le robó 80 mil pesos de un préstamo que había pedido para comprar papelería.
Sin embargo, también se supo que el hombre acosaba sexualmente a la joven estudiante, y es la causa principal por la que Raúl Aguilar Pérez la privó de la vida.