MANAGUA.— “China, me quiero morir”, dijo Alexis Argüello a la última persona con quien conversó el martes poco después de abandonar su despacho de alcalde en el ayuntamiento de Managua y horas antes de suicidarse con un disparo en el pecho, se informó ayer en la capital nicaragüense.
Argüello, de 57 años, fue electo alcalde de Managua en las elecciones municipales de noviembre pasado como candidato por el partido Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).
Cabe recordar que el ex púgil reconoció públicamente haber batallado contra las drogas y el alcohol durante su vida.
Una larga caravana de vehículos y personas siguió al carro que llevó su cuerpo desde el Instituto de Medicina Legal —donde se le practicó la autopsia— hasta una funeraria en el centro de la ciudad. Miles de personas vitorearon y corearon su nombre a paso de la carroza.
A Alexis Argüello Bohórquez, se le notaba deprimido, triste y comentó que “quería morirse, que quería descansar”, afirmó la señora Ruth Rojas, madre del boxeador conocido como El Chocorroncito, muy amigo del ídolo nicaragüense.
Rojas dijo que el martes llegó hasta el despacho de Argüello, ubicado en el Centro Cívico de Managua, para retirar “una ayuda económica” que Argüello le ofrecía para los entrenamientos de su hijo, dada la pobreza de la familia de El Chocorroncito.
Algunos cronistas deportivos amigos de Argüello comentaron que el célebre ex pugilista padecía de depresiones constantes, debido al uso en el pasado de alcaloides que dejaron algunas huellas psicológicas.
El cuerpo del campeón mundial fue llevado al Palacio de la Cultura para que el pueblo le rindiera homenaje
A Argüello le sobreviven su esposa Carla, nueve hijos y dos nietos.
En tanto, el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, suspendió un viaje a Panamá a la toma de posesión del nuevo presidente de ese país, Ricardo Martinelli.
“Estamos consternados. Lo anuncio con dolor en el corazón. Era al campeón de los pobres. Un ejemplo de perdón y reconciliación”, dijo la vocero presidencial, Rosario Murillo. “Era de un espíritu ejemplar y un ejemplo de nuestra juventud”. El gobierno decretó tres días de duelo nacional por su deceso.
Argüello buscó en dos ocasiones el título superligero contra el estadounidense Aaron Pryor, quien lo venció con dos brutales nocauts en 14 y 10 asaltos en 1982 y 1983, respectivamente.
La revista The Ring, especilizada en boxeo, eligió la primera pelea entre Alexis y Aaron como la mejor de la década de los 80.
“Ahora mismo estoy aturdido”, dijo Pryor. “Ésas fueron grandes peleas, fue un gran campeón”.
El pugilista nicaragüense colgó los guantes después de su segundo revés contra Pryor, pero luego regresó al ring para una contienda en 1985, otra en 1986, 1994 y 1995. Su último combate fue el 21 de enero de 1995 en Las Vegas, donde cayó por decisión unánime contra el desconocido Scott Walker.