Pese a las constantes explosiones, la Secretaría de Protección Civil capitalina no ha podido verificar el estado de los conductos y el cableado de la red subterránea de energía eléctrica del Centro Histórico, debido a que el sindicato de Luz y Fuerza del Centro (LyFC) se opone.“Dicen —las autoridades de LyFC— que el sindicato no lo permite porque es una instancia del gobierno federal, pero ya estamos en una situación que puede ser de riesgo y estamos pidiendo la inspección, formalmente”, expresó Elías Moreno Brizuela, secretario del Protección Civil del DF.
Aseguró que fue la lluvia y la basura que ingresan a la red subterránea del cableado eléctrico fue lo que provocaron las explosiones y el incendio en siete coladeras de los registros de luz.
El agua provocó un corto circuito en el cableado subterráneo de las calles de Palma; ahí una de las coladeras explotó con más fuerza y las llamas alcanzaron los seis metros de altura, por lo que dos manzanas fueron desalojadas.
Dos trabajadores de la compañía de Luz que ingresaron al registro para revisar la falla resultaron intoxicados después de un segundo flamazo.
Afuera, una mujer, que comía en el Restaurante El Cardenal, sufrió una crisis nerviosa cuando se percató que la calle se encontraba llena de humo; el fuego también alcanzó un puesto de periódicos.
El cruce de Palma y Madero, donde ocurrió la explosión estaba catalogado como una de las zonas con mayor sobrecalentamiento desde noviembre de 2008.
Durante las dos últimas semanas se han registrado al menos 14 cortos circuitos en las mufas, dispositivos que regulan la corriente que se abastece en la red subterránea de energía del Centro Histórico.