Hay medicinas naturales y deliciosas

La naturaleza tiene cosas para todos y de la mano con la ciencia podría ser en el futuro una fábrica de medicamentos muy orgánicos
Silvia Ojanguren
12/05/2014 - 03:00

La buena mesa emplea un sinfín de verduras, que son sabrosas y nutritivas y dan color y variedad a los platos, por lo que son un tesoro en la cocina; a estas virtudes hay que sumar que la bioingeniería ha descubierto que en el futuro algunas legumbres serán una especie de medicina muy natural y deliciosa.

El caso es que —por ejemplo— el brócoli podría sustituir a las inyecciones de insulina para tratar la diabetes o ser un auxiliar en el tratamiento de pacientes con síndrome de Turner, Alzheimer o para prevenir algunos tipos de cáncer como el producido por el Virus del Papiloma Humano (VPH).

Esto no es parte de una historia de ciencia-ficción, sino parte del trabajo de científicos del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) que  trabajan en la producción de proteínas necesarias para la salud, como la  insulina, la hormona del crecimiento y el Virus del Papiloma Humano (conocido como L1), para lo cual emplean legumbres, con el fin de crear vacunas comestibles.

 

La farmacia del huerto

Graciano Calva Calva, del Departamento de Biotecnología y Bioingeniería del Cinvestav y líder de la investigación, cuenta que con la senectud los problemas metabólicos originados por fallas en la producción natural de algunas proteínas se agudizan, lo que incrementa la demanda de medicamentos que las contienen como principios activos.

La  producción actual de algunas, por las técnicas tradicionales para su uso en medicamentos, puede ser insuficiente, por lo que se requieren alternativas tecnológicas para su elaboración, y pueden ser los vegetales.

El investigador del Cinvestav propone la producción proteínas utilizando cultivos in vitro de células tejidos u órganos vegetales o plantas transgénicas con fines farmacéuticos, para complementar los medicamentos con que se tratan las enfermedades relacionadas.

Las cosas por su nombre

Son llamadas “proteínas transgénicas” y producidas por un organismo, en este caso las verduras, y que en condiciones naturales no contienen la información genética para su biosíntesis, por lo que es necesario introducirla a la planta por medio de una bacteria.

El sistema se llama agro-transformación y recurre a plantas, en este caso a legumbres, para la producción de las proteínas a través de la bacteria llamada Agrobacterium rhizogenes.

La planta es “infectada” con el gen de insulina para que ésta la produzca como lo haría el páncreas; de igual manera sucede con las otras proteínas, como la hormona del crecimiento.

Una de las ventajas de usar plantas para este propósito es que es posible generar proteínas complejas fuera del cuerpo humano, algunas de las cuales las bacterias por sí solas no son capaces de producirlas en su forma activa.

Ciencia y conciencia 

Los científicos indican que el sistema biotecnológico permite que, a partir de una célula vegetal, se puedan obtener miles de plantas productoras de insulina, hormona del crecimiento o proteínas virales como las del virus del papiloma humano para curar o prevenir varios tipos de cáncer.

Existen varios proyectos similares alrededor del mundo y aún se trabaja en identificar a las plantas que ofrezcan las mejores condiciones para la producción de estas proteínas transgénicas, ya que no todas las producen en grandes cantidades y otras no son compatibles.

 

 

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