¿Sin ganas de sexo?

Mucho ojo: dejar de sentir placer sexual o no llegar al orgasmo podría ser un grave problema llamado anhedonia
30/09/2015 - 14:46

NO ES SIMPLE BAJA DE DESEO SEXUAL, se llama anhedonia, que es un problema más grave y se da cuando una persona no puede disfrutar del acto sexual y la eyaculación no va acompañada del placer orgásmico, pero no por control de ello, sino por una falta completa de placer ante el sexo.

Se sabe que el placer erótico, sexual, y en general todo lo que nos hace sentir bien, no puede funcionar cuando hay trastornos emocionales fuertes.

En sí, quienes tienen anhedonia son personas que no reconocen los estímulos placenteros, contrarios a los hedonistas, esas personas que buscan el placer por el placer mismo. El problema está en que tienen una gran incapacidad para disfrutar de las cosas agradables de la vida, tanto en el plano físico, en el psíquico o en el social. Muchas veces da la sensación de que están anestesiadas aun ante el sexo.

De hecho, esto no es un trastorno aislado, es un síntoma que indica la presencia de algún trastorno emocional, como la depresión, la esquizofrenia, alcoholismo, drogadicción y otras tantas más.

En algunos casos, esta pérdida de la capacidad de disfrutar es temporal y se da debido a alguna situación laboral, económica, sentimental o familiar. Pero en los últimos años, se ha comprobado que algunas personas que la padecen están sumidas en un bloqueo anímico y sufren un descenso en su capacidad para apreciar el placer de disfrutar del apetito por la comida y las relaciones sexuales, principalmente, y minimizan su nivel de energía, esto los hace sufrir una desconexión total del mundo ciertamente peligrosa.

Los ejemplos que evidencian este síntoma son frases como  “No disfruto con nada”, “No me interesa ninguna cosa” o “Nada me emociona”.

Si bien todos los seres humanos tenemos momentos que nos impiden disfrutar, esto es transitorio y siempre está ligado a un hecho en particular como puede ser la tristeza por una mala noticia, preocupaciones, estrés, etc. Pero por el contrario, la anhedonia es crónica.

Por lo regular, las parejas, los hijos y en sí toda la familia no asimila la incapacidad de la persona para experimentar ningún tipo de placer; por ello, se dañan y se van distanciando las relaciones interpersonales hasta dejar al sujeto sumido en una situación de aislamiento.

Las causas: Desde el punto de vista fisiológico, se produce un bloqueo en el cerebro que impide la generación de dopamina, sustancia química responsable de la sensación placentera. 

Este bloqueo puede estar ligado a situaciones depresivas, ansiedad o estrés.

Los criterios para diagnosticarla como un trastorno dependen del grado de insatisfacción, con las capacidades y logros del paciente, evaluar sus relaciones interpersonales y la forma en que afronta los acontecimientos de su vida.

Lo importante es que el paciente aprenda a aceptar los hechos como se presentan; si su comportamiento le causa un daño a él y/o a los demás, entonces se transforma en una patología que debe ser tratada.

 

El tratamiento: Determinado el origen, se trabaja sobre las causas que ocasionaron su aparición. Esta afección suele ser síntoma de un trastorno, por lo que es necesario identificar ese trastorno para tratarlo.

Una vez tratado el problema que originó el trastorno, la anhedonia comenzará a desaparecer y el paciente volverá a tener ilusiones y ganas de disfrutar del amor y el sexo.

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