Navidad sin ese ser querido

"El recuerdo, como una vela, brilla más en Navidad": Charles Dickens, (Autor británico)
Víctor Jiménez
22/12/2015 - 03:00

Si durante este año sufriste la pérdida de una persona querida, quizás te sientes poco entusiasta con respecto a la celebración navideña. Quizás te preocupa cómo te las vas a arreglar para sobrevivir a la Navidad. Con seguridad no quieres derrumbarte ni echar a perder la celebración de los demás. No saber cómo te vas a sentir o cómo vas a reaccionar durante las fiestas de fin de año te puede provocar mucha ansiedad. Aquí encontrarás algunas ideas que te podrían ser de utilidad: 

Adelantarte a lo que todavía no ha ocurrido produce angustia. Generalmente imaginamos un resultado desastroso, cuando con frecuencia las cosas resultan bastante bien. A veces los días normales son más difíciles que las celebraciones especiales. 

Decirles a personas de tu confianza cómo te sientes con respecto a los días venideros te ayuda a aceptar tus sentimientos y les quita fuerza a tus miedos. Al decir las cosas en voz alta, que te escuchen y escucharte a ti mismo, te liberas, comprendes mejor tus sentimientos y aclaras tus ideas. Esto disminuye tu nerviosismo y tus temores. 

Haz algo especial para esa persona querida que ha partido. Podrías encender una vela, crear y dedicarle un adorno en particular, poner el árbol de Navidad en su honor o repartir a los niños dulces o aguinaldos en su nombre. 

Recordar a quienes han fallecido en el último año es una forma de honrarlos y mantenerlos verdaderamente presentes en tu vida. Platica acerca de la persona fallecida y comparte recuerdos e historias, concéntrate en las experiencias placenteras y divertidas. 

Si prefieres no hablar acerca de quien ha muerto, está bien, si te ayuda a estar mejor durante la celebración de Navidad. Evitar el tema no significa que la has olvidado, que no te importa, que nunca vas a volver a pensar en ella o que la ofendes. Sólo significa que necesitas enfocarte en la paz, tranquilidad e incluso alegría de este periodo. 

Piensa en sus tradiciones navideñas favoritas: alguna decoración en particular, villancicos, juegos, recetas. ¿Podrías hacer algunas de las cosas que solían hacer juntos, pero ahora con tus hijos, hermanas, sobrinos o amigas? 

En Navidad, a algunas personas les gusta visitar la tumba de la persona fallecida y dejar una flor de nochebuena. Piensa si es algo que te gustaría hacer, ya sea por tu cuenta o en compañía de familiares o amigos. 

Hay quienes se sienten culpables por participar en cualquier tipo de celebración después de la muerte de alguien querido. Sienten que deshonran al fallecido. Si es tu caso, piensa en lo que esa persona desearía para ti: que detengas tu vida, te sientes a llorar y a pensar acerca de la pérdida, o bien, que sigas disfrutando de lo que la vida te ofrece, sabiendo que tú todavía estás vivo y que puedes honrar su memoria al vivir plenamente. Intentar estar feliz no destruye el amor por quien no está a tu lado.

Decide dónde quieres estar para la Navidad. ¿Te gustaría cambiar de lugar de celebración porque resulta muy doloroso hacerlo en el lugar habitual? De manera honesta, diles a quienes estarán contigo qué sí quieres hacer en la Navidad y qué prefieres evitar. Siempre llegar a un buen acuerdo. 

Si en verdad la estás pasando muy mal, escribe cómo te sientes, permite que fluyan las emociones. Recuerda, está bien llorar. Al terminar, decide cuáles de estas ideas vas a poner en práctica para  una Navidad llena de paz. 

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