Los trastornos alimenticios

Checa la conducta de tu hijo a la hora de la comida, pues la anorexia y la bulimia son problemas que van en aumento
Redacción
05/06/2016 - 10:44

Por Irma Gallo.

Te has preguntado alguna vez, mamá, papá, si la delgadez de tu hijo es saludable?, ¿te has puesto a observar sus hábitos alimenticios?, ¿se acaba la comida o suele decir “ya me llené”, “es que comí en la escuela”, “es que fulanito me regaló su lunch porque no le gustó”, y deja la mitad de lo que le serviste?

¿O por el contrario, tiene episodios de voracidad que le hacen sentir muy mal, seguidos de vómitos y purgas?

¡Cuidado! Tu hijo puede tener un trastorno de la conducta alimentaria.

Alerta

En Estados Unidos, según la Biblioteca de Salud de ese país, estos trastornos se presentan en hombres y mujeres desde entre 11 - 13 años.

Según la Secretaría de Salud, en México, los ingresos de primera vez a la clínica de trastornos de la conducta alimentaria del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente, aumentó de 0 en 1992 a casi 250 en 2003. Este aumento de 250% en una década, indica que el problema sí existe.

Consecuencias de la anorexia y la bulimia

A nivel del sistema cardiovascular: Hipotensión (presión sanguínea baja), disminución de las cavidades del corazón, falla cardiaca.

A nivel del sistema digestivo: constipación o diarrea, alteraciones en el esófago, retraso en el vaciado gástrico.

Complicaciones renales: edemas, cálculos renales.

En la sangre: anemia,leucopenia, hipoplasia en médula ósea.

En el sistema óseo: osteopenia, osteoporosis, aumento en el riesgo de fracturas. En pacientes prepuberales, estancamiento en el crecimiento y retraso en la maduración de los huesos.

¿Cómo detectarlo?

En el caso de la anorexia (dejar de comer), el primer signo de advertencia es la rápida y prolongada pérdida de peso. Además de piel reseca con tono amarillento o gris, uñas quebradizas, debilitamiento o caída del cabello, bajas temperaturas constantes en pies y manos.

Si presenta pérdida del esmalte en los dientes, mal aliento, escoriaciones en los dedos y la boca, es probable que esté vomitando para compensar los atracones de alimento; puede tener bulimia.

Tanto si padece anorexia como bulimia, es muy probable que esté irritable, deprimido, aislado, tenga mucho sueño, evite las actividades sociales y esté diciendo que se siente gorda (o gordo, porque a los hombres también les pasa).

¿Qué hago si noto algunos signos?

Lo primero que siempre les diré en esta columna, mamás y papás, es que hablen con sus hijos. Obviamente, si el problema ya alcanzó niveles más graves (por ejemplo, que tu hijo empiece a sufrir desmayos), es hora de acudir al médico sin más preámbulos.

Pero no olviden que estos trastornos no se irán fácilmente ni para siempre (muchas veces los chicos aparentarán estar curados pero las recaídas son muy frecuentes); siempre tenemos que estar atentos, preguntarles qué les pasa, cómo se sienten, enseñarles que son bellos y únicos, y que la única manera de lograr y mantener un peso saludable es comiendo balanceadamente y haciendo ejercicio.

De regalo

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