Muerte inesperada

La policía halló muerto a un ciudadano japonés en su casa. La investigación reveló una increíble historia.
Arturo Ortiz Mayén
10/05/2014 - 03:56

La muerte sorprendió al japonés Micho Tamatou Yoshiko cuando caminaba de una habitación a otra en su casa.

Su fallecimiento fue tan inverosímil e inesperado como lo es el de cualquier persona que no sufre alguna enfermedad o no está en una posición aparente de riesgo.  A mediados de marzo, el maestro de filosofía, quien daba clases en la UNAM, estaba en su casa de la colonia Chimalcoyotl, de la delegación Tlalpan, donde vivía solo.

Había pasado la tarde leyendo, revisando apuntes y haciendo anotaciones, como solía hacerlo de manera rutinaria. Aparentemente, antes de que oscureciera, el académico se dirigió a la cocina, donde se preparó un café y comió algo. Cuando regresaba a su escritorio con una taza en la mano ocurrió lo inesperado.

Sin darse cuenta pisó una cáscara de fruta que estaba en el piso y que se convirtió en una trampa mortal. Tamatou Yoshiko perdió el control, no alcanzó a sujetarse de algún mueble y cayó de espaldas, golpeándose la cabeza con un banco de madera. El impacto lo dejó inconsciente y le impidió incorporarse.

Hasta ahora no se sabe si de haber estado acompañado y esa persona hubiera llamado a una ambulancia, estaría vivo.

Lo cierto es que su cuerpo estuvo ahí, tirado en el piso, durante más de una semana, sin que alguien se diera cuenta de su deceso. Fue hasta el 26 de marzo pasado cuando algunos de sus vecinos de la calle Rey Yupanqui notaron su ausencia.

Aunque inicialmente creyeron que el profesor había salido de viaje o quizá hasta regresado a su país, varios coincidieron en haberlo visto entrar a su casa, pero no salir. Cuando uno de ellos se acercó a la vivienda se dio cuenta que una de las ventanas no estaba completamente cerrada.

Apenas la empujó un poco para llamar al maestro y percibió la fetidez. Fue entonces que llamaron a la policía. Al llegar a la casa los primeros uniformados, descubrieron el cadáver del extranjero, quien ya estaba en estado de descomposición.

La Fiscalía Desconcentrada en Tlalpan de la Procuraduría capitalina inició la averiguación previa FTL/TLP-3/T2/853/14-03 por homicidio, pues se creyó que el hombre había sido asesinado quizá durante un robo o por venganza.

Los peritajes descartaron esas opciones, pues no había rastros de saqueo en la casa y el cuerpo no tenía lesiones provocadas por algún arma; tampoco había huellas de forcejeo.

En contraparte concluyeron, por la  posición del cadáver y el resultado de la autopsia, que su muerte fue ocasionada por un fuerte golpe en la cabeza tras una caída.

Aunque la Procuraduría capitalina buscó a algún familiar para entregar el cuerpo, no tuvieron éxito. Supieron su nombre y ocupación por los documentos que se encontraron en su casa, así como por las declaraciones de sus vecinos. Las autoridades dieron aviso a la embajada de Japón en nuestro país para repatriar el cuerpo del maestro, sin saber siquiera si era su intención regresar a su tierra.

TU REACCIÓN
¿QUÉ TE HA PROVOCADO ESTA NOTICIA?
0
QUE CHIDO
0
QUE PICANTE
0
QUE HORROR
0
ME IMPACTA

CONVERSACIONES EN FACEBOOK