El paquete grande no es para mí

Redacción
01/06/2016 - 05:00

Hey mis chulos lectores, gracias a todos los que se han tomado tiempo para enviarme correos, platicarme un poco de ustedes y dejarme conocerlos.

Hoy les hablaré de lo que pienso del tamaño del pene, así que agárrense bien. Aclaro, todo esto es personal, cada cabeza es un mundo y en gustos se rompen géneros.

Una de las preguntas que me hacen frecuentemente es si me importa el tamaño, y sí, sí me importa, pero no por eso quiere decir que los adoro enormes, al contrario. El tamaño perfecto para mí es una medida entre 17 y 20 centímetros, pero eso sí debe ser grueso y “cabezón”. El sexo me gusta fuerte, rudo, como si no hubiera un mañana y por eso un pene muy grande no va de acuerdo con  mi tipo de vida sexual, me lastima y es demasiado incómodo.

Tengo una anécdota con un pene enorme. Fue una vez que grabé con Lance, un actor de Sexmex, que lo tiene  muy grande y grueso. Cuando el director me dijo que si quería grabar con él, sentí nervios, pero me aventé, porque era una experiencia que quería vivir.

 Llegué al hotel y lo vi. Alto, musculoso y a leguas se le notaba el paquete. Después de platicar un rato, practicar las posiciones y hacer bromas acerca de lo que iba a suceder empezamos a grabar. Él me tocaba, mientras respondíamos preguntas por webcam; comenzamos con la escena: yo sentada en la orilla de la cama y él hincado frente a mí, empezó a hacerme un oral, paseaba su lengua como preparándome para lo que venía, provocando que me mojara bien.

Era mi turno de hacerle un oral. Cuando se sacó el pene me asombré, era demasiada carne para mi boca, así que utilicé otra técnica para darle placer. Lo que hice fue lamer y succionar sólo la cabeza. Jugar con ella, mientras lo masturbaba con mi mano.

Para penetrarme me acostó con las nalgas al borde de la cama y poco a poco me la fue metiendo. Cuando ya estaba dentro me dije a mí misma: “lo logré”. Entonces empezó a moverse y sentía cómo me removía toda, era rico y a un ritmo suave, empezó a subir un poco la velocidad y ahí supe que los penes grandes no eran para mí . Después de un rato de hacerlo suave me desesperé porque necesitaba más acción, pero con tremendo tamaño dentro de mí era muy incómodo.

Pero también he tenido adentro penes de menor tamaño. Una vez, un chico tenía un pene muy pequeño, pero la verdad me hizo sentir muy bien. Él utilizaba sus dedos, mientras me penetraba, era una mezcla de todo un poco, yo estaba arriba de él y   sentado, su boca mordía mis pezones y mien tras yo me movía arriba abajo, él masajeaba el interior de mi vagina con sus dedos. Hizo que me viniera varias veces y quedé sorprendida. Algo que sin duda repetiría.

Así que no hay por qué sentirse frustrados por el tamaño de su pene, hay que recordar que hacer el amor o coger no es sólo mete-saca, es mucho más. Un buen pre, caricias, besos, orales y al momento de la acción sólo hace falta ponerle ingenio para que ese momento sea inolvidable. 

No nacemos perfectos, pero podemos ir trabajando para mejorar en todos nuestros aspectos, lo que no podemos dejar de hacer es jugar porque la práctica hace al maestro.

Nos leemos la siguiente semana.

Recuerden escribirme al correo [email protected]

 

TU REACCIÓN
¿QUÉ TE HA PROVOCADO ESTA NOTICIA?
0
QUE CHIDO
0
QUE PICANTE
0
QUE HORROR
0
ME IMPACTA

CONVERSACIONES EN FACEBOOK