Se roba vecina a niña de 3 años

Una mujer que dijo llamarse Mercedes se ganó la confianza de los padres de Marlen Ahuatán Díaz y en un descuido se la llevó el martes 2 de septiembre, en Tultitlán
Lydiette Carrión
16/09/2014 - 03:00

Hace ya 15 días que una mujer se robó a Marlen Ahuatán Díaz, una niñita de 3 años, en Tultitlán, estado de México. Ninguna autoridad ha activado la Alerta Amber.El martes 2 de septiembre, a mediodía, Marcela preparaba a las dos hijas mayorcitas (de seis y ocho años) para la escuela y cuidaba a la menor, la pequeña Marlen, de tres, cuando una vecina, a quien conocía por el nombre de Mercedes, llegó a saludar.

A Mercedes (es muy probable que no sea su verdadero nombre) la conocían apenas desde hacía cuatro meses, cuando la mujer —obesa, de pelo negro— llegó a vivir a la misma vecindad. Con sus 44 o 45 años a cuestas, Mercedes había rentado dos habitaciones, dormía en el piso, pero tenía cobijas y algunas cosas. Rápidamente trató de hacerse amiga de las hijas de Marcela, les regalaba dulces y las saludaba. Y a veces platicaba con Marcela. Le dijo que venía de Guadalajara, que había dejado a su marido y que había robado “un guardadito” que él tenía.

También aseguró que trabajaba como niñera, cuidando a una bebé en Satélite, también de tres años. Incluso llegó a mostrar una foto de la pequeña que cuidaba: una niña blanca, gordita.

Ese 2 de septiembre, la mujer pidió acompañar a la familia a la escuela. Marcela dijo que quedaba un poco lejos, pero Mercedes reviró que ese día era martes y que cerca de la escuela se colocaba un mercadito y ella quería comprar unos hilos para bordar.

Al filo de la una, Marcela, su esposo Leonardo, la vecina y las tres hijas salieron de la vecindad en la colonia Benito Juárez, en Tutltilán.

Se dirigieron con rumbo a la colonia La Cañada y llegaron poco antes de la 1:30 de la tarde, hora de ingreso. Marcela encargó a la más pequeña de sus hijas con el padre, Leonardo, y entró a la dirección de la escuela, porque le faltaba dejar un documento.

Leonardo después dijo a su esposa que notó que la vecina recibía un mensaje en su celular de tecnología “touch” o con pantalla táctil. Pero no indagó más, la vida de la vecina no era de su incumbencia. Después de eso, la mujer que dijo llamarse Mercedes, le pidió prestada a la niña Marlen para comprarle una paleta en un puesto, a sólo unos pasos. Leonardo dijo que sí.

Mercedes se llevó de la mano a Marlen. Leonardo las vio alejarse un poco, pero en ese momento alguien más lo distrajo. Un muchacho desconocido le comentó que andaba buscando algún ingreso, que si él no sabía de algún trabajo de albañilería. Leonardo habló con él apenas un minuto; pero ese tiempo fue suficiente, porque para cuando volteó su hija y la vecina ya no estaban.

Las buscó por toda la zona; la mujer lo había engañado para robarse a la niña. Pidió ayuda a una patrulla. Peinaron el lugar.

Regresó por su esposa y en la patrulla se dirigieron a la casa. Pidieron la llave de la vecina a la casera. Cuando abrieron los dos cuartos que la mujer había rentado ya no encontraron nada. La mujer había vaciado el lugar.

Ese mismo día, los padres denunciaron la desaparición de su hija en la Procuraduría mexiquense. Les pidieron acudir a la Subprocuraduría de Tlalnepantla para hacer el retrato hablado de la sospechosa, pero no había ningún perito disponible. Les pidieron regresar el viernes.

“¡Hasta el viernes!”, exclamaron, “si es una niña de tres años”.

“Hasta el viernes”, reviraron las autoridades.

“No han levantado la Alerta Amber. No han levantado nada. No sé qué pasó, si sí me están ayudando o no. Ya van a ser 15 días. No me han dado noticias de nada”, se duele la madre de Marlen.

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