Períodos complicados

La comprensión de su pareja puede ayudar a las mujeres a no padecer de más en los días de su ciclo menstrual
Cecilia Rosillo
08/08/2014 - 03:30
Llevado y traído es el cuento de “estar en sus días”, tema  que los varones entienden muy poco,  ya que cuando se expresan así se mueven más por mitos que por realidades con respecto a las conductas de sus parejas.
 
Es cierto que las hormonas son las reinas de los cambios emocionales y que estos son más marcados en ciertas fases del ciclo menstrual que en otras, pero hormonas tenemos todos y a todos nos afectan en distintos niveles.
 
Para empezar, hay que diferenciar la menstruación de la ovulación, que son etapas distintas y muy distantes una de la otra, pero en ambas se da  el mayor aumento y cambio de hormonas que pueden afectar el estado de ánimo. Mientras que en la fase de ovulación,  una mujer tiene el apetito sexual al máximo, en la menstruación está en el nivel más bajo, entender esto es fundamental para aquellos hombres que quieren sexo diario con gran intensidad.
 
Las respuestas de los seres humanos a la producción de hormonas se refleja en cambios físicos y emocionales,  así como en ciertas conductas, las cinco más comunes son:
 
1.- Apetito feroz. Son esos días en que es más fácil olvidarse de la dieta y caer en la culpa después. Pero más allá de ser una falta de voluntad, querer comer un poco más en esa fase del ciclo es una respuesta biológica al aumento de estrógenos que se encarga de regular la concentración de los neurotransmisores que tienen que ver con el apetito, el sueño y la conducta. Una buena ayuda es comer una pequeña porción de chocolate negro que ayuda a la relajación.
 
2.- Los cambios de ánimo también son producto de los estrógenos altos que además se combinan con la progesterona, lo que afecta la sensibilidad y pone más susceptibles a  las glándulas mamarias,  debido a que la hormona    prepara el cuerpo para la lactancia. Lo mejor en un encuentro sexual, en este caso, es evitar las caricias en esta zona y producir excitación estimulando otras partes del cuerpo hasta que la incomodidad de las mamas desaparezca.
 
3.- La aparición de granos es una respuesta también frente a las hormonas y suele aparecer antes o durante la menstruación. Si el cutis o la piel de la pareja parece menos lozana o fresca que en otros días,  lo mejor es no mencionarlo. Ella ya sabe que tiene imperfecciones, pero que la pareja le haga notar este estado puede resultar muy incómodo. 
 
4.- Incomodidad en general. Una de las grandes preocupaciones de las mujeres en etapa fértil es no hacer evidente o público que está menstruando. Sólo pensar en una mancha en la ropa que la delate en la calle, su centro de trabajo o en alguna reunión, puede generar crisis nerviosa. Este temor hace que la mujer   utilice la ropa más cómoda y segura que tenga, aunque no sea la más favorecedora, o que le pida a su pareja que  cheque  si no se ha manchado.
 
Lo mejor que su pareja puede hacer aquí es no criticar su forma de vestir ni insistir en que use otra prenda, con la cual podría tener “accidentes”. Y si a ella le ha dado la confianza de contarle y pedirle que la revise, no desesperarse y hacerlo, esto es   sólo   por un par de días.
 
5.- A nadie le gusta el dolor,  y los cólicos pueden ser invitados persistentes en esos días, más allá de que ella consuma algún medicamento para controlarlos, pueden aparecer en cualquier momento y con diversas intensidades.
 
Si son muy fuertes, una mujer valora enormemente a una pareja que le proporcione compresas se agua caliente para aplicar en el vientre y que en vez de fastidiarse tenga la creatividad de ir por una película, haga una comida o cena ligera y la acurruque; para muchas parejas es la oportunidad perfecta para que él vea lo que se le antoje en la tele, mientras ella puede dormir recostada en sus piernas.
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