SIN Clóset: Conoce los destinos turísticos gays en México

Desde lugares coloniales, de playa o con muchos bares y aptos para vivir una noche loca, nuestro país ofrece una gran variedad para la comunidad homosexual. ¿Tú cuál prefieres?
Raúl Piña
18/09/2015 - 04:00
Nuestro país cuenta con innumerables sitios para pasear que nos ofrecen un arcoiris de posibilidades, desde lugares prehispánicos, coloniales, playas, museos, parques hasta actividades de vida nocturna que bien pueden compararse a los de cualquier ciudad del mundo.
 
La gente gay gusta de viajar. Y mucho. Siempre se ha dicho que como la gente gay no tiene hijos (ahora son más los que prefieren la opción), gozan de mayor libertad financiera y, por lo mismo, de más espacio en sus agendas para poder visitar sitios interesantes.
 
Los prestadores de servicios turísticos en nuestro país saben que la comunidad gay gusta de gastar, beber, comer bien; compra ropa, accesorios, se hospeda en lugares caros y disfruta los placeres de la noche como nadie. 
 
Hay para todos los gustos. El peso “rosa”, como algunos le llaman, se diversifica en preferencias que van desde lo más tranquilo, hasta lo más reventado, y aquí les presentaré algunas opciones.
 
Cultura y energía cósmica:
 
Ciudades como San Miguel de Allende ofrecen al gay intelectual y conservador galerías, cafés, restaurantes de comida internacional y calles quietas. El empedrado, la arquitectura le da un toque suave y mágico a quienes caminan por ellas.
 
La ciudad de Oaxaca (Oaxaca), Tepoztlán (Morelos), Valle de Bravo (EdoMex) y Taxco (Guerrero) entran en la misma categoría. Noches pacíficas, sutiles y cenas a la luz de las velas con música que crea magia y enamora los sentidos.
 
Chacales sexys:
 
Para los que buscan diversión con hombres jóvenes y dispuestos a la aventura, nada como Veracruz (puerto) y Mazatlán (Sinaloa). Cantinas divertidas, hombres morenos y atrevidos que al calor de las ‘chelas’ y de la brisa del mar seducen y hacen la vida más ligera y mucho más cachonda.  
 
Aquí, como dicen en los algunos lugares, “entre bajo su propio riesgo”.
 
Hay que extremar precauciones, pero no dejarse intimidar tampoco por lo que se escucha. 
 
El jarocho es hospitalario y el sinaloense es amable. Diversión —apasionada— garantizada.
 
Playas:
 
Acapulco (Guerrero) dejó de ser hace tiempo la “Meca” de la algarabia gay, pero aun así tiene su encanto y playas maravillosas que fascinan y que siguen siendo las más bellas del continente Americano. Mucho gay chilango (guapos) y de ciudades no tan lejanas como Cuernavaca.
 
Cancún es para los más jóvenes y acostumbrados a la diversión meramente frívola y de mucha pose.  
 
Es totalmente apariencia y “glamour” bastante prefabricado. Eso no le resta que haya mucha gente gay visitando y cumpliendo aquello de “gastan lo que no tienen para impresionar a gente que no conocen y pagan lugares para los que no les alcanza”. Pero ahí están. Siempre posando.
 
Puerto Vallarta es sin duda el destino turístico gay por excelencia, desde finales de los 80.  
 
Los mejores atardeceres, muchos y muy variados lugares para entretenerse y que conjugan todo en un solo lugar.
 
Arquitectura colonial, la mejor comida, la gente más amable y más positivamente atenta con nuestra comunidad.
 
Saben que ellos llevan el dinero que sostiene al puerto y por eso mismo los respetan bastante.
 
Los mejores ligues se dan aquí, porque hay mucho turismo gringo y canadiense.
 
Se han escrito muchas historias de amor y de desamor también.
 
El lugar de playa más recomendable para mi gusto. Un verdadero paraíso.
 
Ciudades grandes:
 
Monterrey (Nuevo León) es sin duda uno de los lugares más sofisticados del mundo gay. 
 
Cuenta con todos los servicios de una metrópoli y sus hombres —a pesar de tener fama de muuuy ‘mamones’— son muy atractivos.
 
Guadalajara (Jalisco) se le considera la capital gay del país y, como Monterrey, está a la vanguardia en posibilidades para entrarle de lleno al desmadre y la locura nocturna.
 
Distrito Federal (capital) sin duda una de las grandes capitales del entretenimiento homosexual en el mundo.
 
Cuenta con todo. Bares en todas las áreas de la enorme ciudad y para todos los gustos.
 
Desde la cantina más ‘rompe y rasga’ hasta el lugar más ‘popero’ y plástico para pasarla de lujo.
 
Fuera de las diversiones nocturnas, cuenta con sitios para recorrer como el Centro Histórico, sus muchos museos, el Zoológico de Chapultepec y sus alrededores, Xochimilco y una infinidad de opciones.
 
Aquí la gente gay no tiene tiempo de aburrirse o de pasar una mala noche.
 
Faltan muchos otros ejemplos, pero a grandes rasgos, ésto es lo que ofrece México a su turismo gay nacional y al extranjero.
 
Yo conozco todos y les aseguro que ‘como México no hay dos’. 
 
TU REACCIÓN
¿QUÉ TE HA PROVOCADO ESTA NOTICIA?
0
QUE CHIDO
0
QUE PICANTE
0
QUE HORROR
0
ME IMPACTA

CONVERSACIONES EN FACEBOOK