Malicia en el país de las maravillas

Los ex ‘académicos’ se enfrentan a un enemigo invisible y silencioso
Redacción
12/06/2015 - 05:00

Cuesta, subir la cuesta

Lupita Reyes

Más que ser una fábrica de cantantes, ‘La Academia’ terminó por ser una lápida en la espalda de todos los concursantes que por ahí pasaron. Lápida que volvió a pesar, ahora que el vicepresidente de Entretenimiento y Producción en TV Azteca, Roberto Romagnoli aseguró que ahí no existen los vetos: “Aquí no hay problema porque la gente se vaya y firme en otro lado. Cuando un artista tiene potencial y desea ampliar sus horizontes laborales, no se le retiene, porque el talento es libre. La libertad es un derecho para todos y el talento tiene derecho de brillar en donde sea”.

Pero, ¿es cierto que ‘La Academia’ rompe tus cadenas? ¿El caso de Carlos Rivera es una excepción por su acertada alianza con Ocesa? ¿Todos tienen derecho a ser libres y brillar en donde sea? Después de las declaraciones de Romagnoli, dos ex ‘académicas’ desean tomarle la palabra. Que la televisora del Ajusco predique con el ejemplo y les otorgue su carta de liberación, ya que su contrato ha concluido y nada las ata a TV Azteca. Sin embargo, a excepción de Rivera, el resto no puede trabajar en otra televisora y si se arriesgan en otros proyectos independientes no cuentan con ninguna promoción en la televisora.

Myriam Montemayor, ganadora de la primera generación, habla sobre lo que ha enfrentado: “Estuve como invitada en el programa que Carlos Cuevas tiene en Televisa Guadalajara. Me pagaron el boleto de avión, me dieron hospedaje, alimentación y grabé el programa, pero después, misteriosamente, nunca salió al aire. He buscado opciones. También hice teatro, estuve en ‘Cats’; pero Azteca ni siquiera me mencionaba en sus programas, no me mandaron ni una cámara. Ya no tengo contrato de exclusividad con ellos, se terminó”.

Otro ejemplo es Jolette Hernández, quien vivió algo similar. Televisa Guadalajara ya había anunciado su participación como conductora en el programa ‘Mundo y fama’; pero de repente se canceló. Jolette, quien actualmente tiene una vida alejada del espectáculo, únicamente pide “que me den mi carta de liberación para trabajar en el lugar que yo quiera. O que podamos sentarnos a platicar con los ejecutivos de la televisora para trabajar en algún proyecto que nos convenga a ambos”.

Lo cierto es que, aun cuando Myriam y Jolette consiguieran que Azteca les otorgara su carta de liberación, eso no les garantiza que puedan trabajar en otra televisora en México o Estados Unidos. Tan esa así que varios ex ‘académicos’ ya cuentan con su carta de liberación, pero no han podido colocarse en ninguna televisora o disquera. Cabe mencionar, dentro de este problema, a los ex ‘académicos’ que seguirán amarrados de por vida a TV Azteca, ya que una de las cláusulas del contrato de exclusividad dice que podrán pedir su carta de retiro cinco años después de haber grabado su primer disco. Es decir, nunca. La mayoría jamás ha grabado un disco.

 

Así las cosas, los ex ‘académicos’ se enfrentan a un enemigo invisible y silencioso en forma de lista de vetados, que existe, pero que las televisoras afirman que no existe. En otras palabras, existe un ‘veto’, pero nadie se atreve a decírselos frente a frente y con todas sus letras. Al respecto, Jolette comenta: “Hay compañeros míos a los que les han dado su carta de liberación. Hay otros a los que no se las quieren dar. Sé que todo es cuestión de que nos quiten de una lista y nos añadan a otra lista de disponibles”. ¿Y a quién le reclaman o piden explicaciones si es un fantasma? Bueno, tal vez Azteca se escude diciendo que se los advirtieron en su himno: ‘Cuesta, subir la cuesta’.

 

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