Hepatitis B y C, un problema de salud pública

Hoy 28 de julio, es el día Mundial contra la Hepatitis, un grupo de enfermedades virales que afectan a millones de personas en todo el mundo y que pueden originar problemas crónicos y mortales. Se conocen 5 tipos de hepatitis que se identifican con las primeras letras del abecedario: A, B, C, D y E.

Las más graves son las originadas por los virus B y C, algunas tendrán una infección aguda severa y morir, otras pueden desarrollar una infección crónica, que se estima es responsable del 57% de los casos de cirrosis hepática y del 78% de los casos de cáncer de hígado.

En nuestro país, cada día mueren tres personas por hepatitis agudas, además las enfermedades del hígado como la cirrosis ocupan la quinta causa de muerte en la población general con alrededor de 33 mil defunciones y el cáncer de hígado se ubica en el cuarto lugar de muerte por un tumor maligno.

De acuerdo con el Boletín de Vigilancia Epidemiológica, en el año 2014 se registraron 2,035 infecciones por hepatitis C, 61.4% de las cuales ocurrieron en hombres y 741 de hepatitis B, 74% de ellas también en el sexo masculino.

La mayoría de las personas que tiene hepatitis B o C crónica no lo sabe, tampoco sabe que puede transmitirla, ni de su alto riesgo de desarrollar cirrosis o cáncer.

¿Cómo se transmiten? Se contagian por la sangre o sus derivados en transfusiones, al consumir drogas inyectables o con jeringas o agujas contaminadas que se utilizan en tatuajes, piercings o cosmetología.

La hepatitis B se transmite por contacto sexual o de madre a hijo durante el nacimiento. El virus de la hepatitis B (VHB), es 50 a 100 veces más contagioso que el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), puede causar una infección aguda que desaparece, una hepatitis fulminante que lleva a la muerte o una infección crónica. Cuando la infección ocurre en la infancia se tiene más riesgo de desarrollar la infección crónica.

La hepatitis C (VHC) también puede transmitirse por contacto sexual y pasar de una madre infectada a su hijo, pero estas formas son menos comunes.

¿Cómo se diagnostican? En la infección aguda pueden o no presentarse síntomas, cuando ocurren la piel y la conjuntiva de los ojos se ponen amarillas, se obscurece la orina y hay malestar general, con debilidad, nauseas, vómito y dolor en el abdomen.

Las dos requieren pruebas de sangre para su diagnóstico preciso.

¿Cómo prevenirlas? En México, la vacunación contra hepatitis B es parte del esquema nacional de vacunación, si no fuiste vacunado es importante acudir a tu clínica y solicitar la vacuna.

Para la hepatitis C no existe vacuna y el tratamiento disponible es muy caro por lo que su acceso está limitado.

Para prevenir ambos tipos de hepatitis, asegúrate de:

· Siempre que te inyecten usen jeringas estériles desechables.

· Tu dentista esterilice el material con el que trabaja.

· Si te haces tatuajes, piercings o acupuntura, el material debe ser nuevo o estar bien esterilizado.

· Poner en práctica medidas de sexo seguro (usa condón).

· No compartir jeringas con nadie, no te drogues.

La mejor arma contra las hepatitis es su prevención. Cuida tu salud.

Twitter: @olgageorgina
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