No la haga de tos…

Mié, 26/06/2013 - 05:00

La tos puede ser un peligro cuando las personas la sufren durante más de tres semanas, y deben acudir a revisión médica ya que puede ser una señal de alerta de problemas en vías respiratorias, de tipo digestivo, alteraciones cardiacas, daño pulmonar o presencia de tumores.

Especialistas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) dicen que cuando se vive en esta situación hay que acudir con el médico familiar, quien determinará, con base en radiografía de tórax y análisis de laboratorio, si existen organismos en caso de que la tos se acompañe de mucosidad amarillenta u otra coloración oscura, rayas de sangre o si la expectoración es sanguinolenta.

Tosidos preocupantes

La jefa del Servicio de Neumología del Hospital General del Centro Médico Nacional La Raza, María Dolores Ochoa Vázquez, explica que cuando se identifica que la tos es causada por enfermedad de reflujo o hernia hiatal grado tres, el paciente es enviado al servicio de gastroenterología, donde el especialista diagnosticará más adecuadamente.

Un asunto que determina el médico es si el tratamiento será con fármacos o meritorio de tratamiento quirúrgico para resolver y controlar el problema. La neumóloga del Instituto Mexicano del Seguro Social precisa que hay centros clínicos donde se realizan pruebas de función pulmonar que permiten diagnosticar enfermedades como el asma, neuropatías intersticiales, laborales y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), así como el grado de alteración funcional que presenta el paciente.

Peligro inadvertido

Una cuestión de riesgo es que la gente no da la importancia a ciertos males. La especialista del IMSS dice que es frecuente que las personas no hagan caso de la tos y soliciten atención médica en etapas avanzadas, cuando ésta se acompaña de disnea (sensación de falta de aire) que obliga a verificar si existe insuficiencia respiratoria crónica.

La doctora María Dolores Ochoa Vázquez indica que los pacientes adultos con tos persistente son valorados por un médico internista, neumólogo, otorrinolaringólogo, gastroenterólogo y oncólogo, mientras que los niños son atendidos por el pediatra, otorrinolaringólogo, neumólogo pediatra y gastroenterólogo de acuerdo al cuadro clínico y los estudios complementarios.

Asimismo, advierte que además de los clínicos de cada paciente se hacen estudios complementarios de imagen, series esófago gastroduodenales, radiografía de senos paranasales o endoscopía.

Además, para evaluar la enfermedad por reflujo se llevan a cabo procedimientos invasivos como broncoscopía, toracoscopía o intervenciones quirúrgicas para el caso de cáncer broncogénico en etapas iniciales.

Por ello, insistió en que no se debe minimizar la tos que se presenta en forma involuntaria y repetitiva, sobre todo si se acompaña de síntomas como el deseo de vomitar y falta de aire, que en ocasiones no obedece a problemas de bronquios o pulmones, sino de vías respiratorias altas que son las afecciones nasales, de senos paranasales y de garganta, o digestivos como enfermedad ácido péptica con reflujo que irrita la faringe o laringe.

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