Una historia de violencia

Mié, 17/12/2014 - 05:00

Un acta levantada en la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal: Allan Carrera Cuéllar. Edad: 41 años, 4 meses. Complexión: robusta. Fecha y lugar de extravío: 25 de octubre de 2014, en Valle de Tepepan, Xochimilco.

El 6 de noviembre, casi dos semanas después, dos empleados del servicio de limpia del DF encontraron el torso de un hombre dentro de una bolsa de basura abandonada en la esquina de Quintana Roo con Anáhuac, colonia Roma Sur. Horas más tarde, los brazos y piernas fueron hallados al sur de la ciudad.

Lo que sigue quedó oculto a la opinión pública, hasta ayer. Los peritos de la PGJ habrían determinado que brazos y piernas correspondían al mismo individuo: un hombre de unos 40 años. Los familiares de Allan identificaron los restos, pero desde el celular de Allan seguían enviando mensajes de texto.

Los familiares señalaron como sospechosa a la esposa, María Alejandra; había violencia entre ambos.

La mujer había estado casada antes; su primer esposo la denunció
en una ocasión por haber intentado apuñalarlo. Mientras, Allan estaba reportado
como desaparecido, la esposa, sicóloga de profesión, se había internado en una clínica siquiátrica.

La policía rastreó los mensajes del celular de Allan. Provenían de la misma clínica en la que se encontraba María Alejandra. Peritos fueron al hogar conyugal. Hicieron otro hallazgo macabro: la cabeza y las manos de Allan.

La vida de Allan estuvo marcada por la violencia. Su padre es Adrián Carrera Fuentes, ex director de la Policía Federal.

Carrera Fuentes fue designado director de la policía federal en 1993; ese mismo año tuvo su primera entrevista con Amado Carrillo Fuentes, "El Señor de los Cielos". Policía y narco hicieron un pacto: protección por carretadas de dólares.

En 1998, cuando Allan tenía unos 24 o 25 años, Adrián Carrera fue arraigado por probables nexos con el cártel de Juárez. Estuvo en la cárcel hasta julio de 2000; se convirtió en testigo protegido en la investigación contra el cártel de Juárez y así obtuvo la libertad.

Los crímenes de un padre nunca deben ser achacados al hijo. Allan no debe ser juzgado por el padre.

Pero un clima de violencia siempre propicia que los afectados la normalicen y reproduzcan. Y México actualmente ha normalizado estas historias sin límites.

Glosario de supervivencia

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