Casos sin resolver

Mié, 15/10/2014 - 05:00

Entonces, según el testimonio de un compañero laboral de nombre Alejandro, éste se ofreció a darle un aventón. De acuerdo con la versión de él, fue un trayecto de unos 15 minutos en auto, rumbo a la casa de Sandra, en el poblado de Guadalupe Victoria, Ecatepec.

De nuevo es la versión del propio Alejandro: circularon sobre López Portillo y doblaron en avenida de las Flores. En la esquina con Francisco Villa, Sandra le pidió que se detuviera, ya que su papá iba caminando sobre la calle y lo quería alcanzar. Se despidieron.

A las 8:30 de la noche, Sandra envió un mensaje de texto al celular de su madre, desde el teléfono de Alejandro. No tardaría mucho, aseguró, y estaría en casa a las 10 de la noche.

Sandra no llegó. Su celular dejó de funcionar. Y ella continúa desaparecida.

Cuando fue interrogado respecto a ese último mensaje de texto, Alejandro dijo que se había encontrado de nueva cuenta a Sandra en la calle, muy cerca de Guadalupe Victoria, Ecatepec, y que ésta le había pedido el celular.

Han pasado casi ocho meses. Ahora se sabe que ese último mensaje de Sandra a través del celular de Alejandro fue enviado desde algún lugar de Tultitlán, donde por cierto, vive Alejandro.

A Alejandro no se le ha detenido por falsear declaraciones. No se le ha interrogado de nuevo. Y Sandra no aparece.

Es sólo un caso. Pero este tipo de negligencias, omisiones, son relatados constantemente por los familiares de mujeres desaparecidas: meses para tramitar la información concerniente a un teléfono, ausencia de peritajes, los sospechosos o las personas de interés jamás son llamadas a declarar, los ministeriales encargados de los interrogatorios muestran poca pericia para hacer entrevistas.

No es un caso aislado. Las denuncias hechas por familiares se amontonan.

A ello se suma el hecho de que, cuando es una mujer quien desaparece, las autoridades suelen culpar del hecho a la víctima: "se fue con el novio", "ella se lo buscó", "andaba de coqueta".

Esto se convierte en un sistema que perpetúa la violencia de género. Como los casos quedan impunes, no cuesta nada matar a una mujer, desaparecer a una jovencita. Y estos se repiten.

En el Estado de México urge que se active la alerta de género.

Glosario de supervivencia

Desaparecida: Herida abierta, continua. Constante.

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