Colesterol: el bueno, el malo y lo feo

Mar, 12/03/2013 - 04:00

El colesterol es un tipo de grasa que el cuerpo requiere para mantener la salud y funcionalidad del organismo. Por ejemplo, es indispensable para proteger los nervios, fabricar algunos tipos de tejidos, producir hormonas sexuales y el metabolismo del calcio. El hígado es el encargado de fabricar el colesterol que el cuerpo necesita; otra vía para obtenerlo es a través de la alimentación.

Existen dos tipos de colesterol, el colesterol "bueno" o lipoproteína de alta densidad, y el colesterol "malo" o lipoproteína de baja densidad.

El bueno

Los niveles de colesterol total considerados como normales son de 150 a 200 mg/dL, si además la fracción de alta densidad o colesterol bueno es de 60 mg/dL o más alto, los estudios han demostrado que se reduce el riesgo de tener una enfermedad del corazón. Ahora, mucho ojo, el tabaquismo baja los niveles del colesterol bueno.

El malo

Los niveles de colesterol total de 200 a 239 mg/dL se consideran altos, y los de más de
240 mg/dL significan un riesgo mayor de desarrollar una enfermedad del corazón. Si además el colesterol de baja densidad o malo es por arriba de 160, el riesgo es aún más alto para enfermedad cardiovascular o un accidente cerebrovascular.

Lo feo

El exceso de colesterol en la sangre, combinado con otras sustancias, se pega a las paredes de las arterias formando una placa que las hace más estrechas hasta llegar a taparlas. Las placas también se pueden abrir, lo que ocasiona coágulos que pueden obstruir el paso de la sangre.

Los niveles de colesterol total y sobre todo del malo tienden a aumentar con la edad.
Otros factores son:

· Antecedentes de colesterol alto en la familia.

· Sobrepeso y obesidad.

· Consumo de alimentos con mucha grasa y consumo excesivo de alcohol.

· No hacer ejercicio y tener una vida sedentaria.

· Diabetes, enfermedad renal o hipotiroidismo.

¿Qué hacer?

Para disminuir los niveles de colesterol y reducir el riesgo de enfermar del corazón o sufrir embolias es necesario:

· Llevar una dieta que sea naturalmente baja en grasas: verduras, legumbres, granos enteros y frutas. Evita alimentos como "carnitas", salchichas, menudo, consomés de carne o pollo grasosos (revisa el contenido de sopas instantáneas), pizzas o hamburguesas.

· Eliminar las fuentes de grasas trans: margarina, galletas, pasteles, pastelillos (también de paquete), cremas pasteleras, helados, papas fritas. Un alimento contiene grasas trans cuando en sus ingredientes se menciona: grasa vegetal o aceite hidrogenado o parcialmente hidrogenado.


· Limitar el alcohol y hacer ejercicio: caminar, bailar, andar en bicicleta; elige la opción que más te convenga y guste.


· Acudir a tu clínica. En ocasiones es necesario tomar medicamentos para bajar el colesterol, sigue al pie de la letra las indicaciones del personal médico.


· Bajarle al estrés. Tu tranquilidad también es importante.

Cuidar tu corazón es cuidar tu salud.

Correo: [email protected]
Twitter: @olgageorgina

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